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No me cambien de tema. Me quedé colgado con eso del celular. Al final, nunca más me llamó nadie, ni nada. No puedo imaginar muy bien lo que puede haber sucedido, pero la verdad es que prefiero creer que esta chica llamada Carla se encontró con el chico de la camisa linda y que se enamoraron y tuvieron bebés y fueron felices para siempre. Probablemente no sea así, pero yo no soy de ese tipo de personas que tiene prejuicios para con las mentiras. No, no. A mí me parece que las mentiras son necesarias: son el tibio osito de peluche al que me abrazo para dormir durante las noches.

Pero la gente tiene teléfonos que suenan. Hay quienes lo ponen en vibrador (ya hemos dicho que eso es cosa de mujeres) y hay quienes lo hacen sonar con cumbia “de negro de mierda” (¿se dice así? yo no entiendo mucho de géneros musicales…) pero lo cierto es que uno debe aprovechar todas las oportunidades posibles a fin de enviarle un mensaje a quienes lo rodean. Ahora bien, en caso de ser usted hombre, el mensaje que debe enviar es el siguiente:

“A mí me gustan los videojuegos. Y soy hombre poderoso. Y si tenés una Wii es porque te gusta la leche de hombre. Mi leche poderosa”.

Mientras que, en caso de ser mujer, el mensaje que debe enviar es el siguiente:

“Tengo una raja preciosa y las mejores tetas del cono sur, y así y todo soy por lo menos dos o tres veces más hombre que vos”.

Dicho esto, les presento los mejores 10 ringtones en la historia de los videojuegos y los teléfonos celulares. Les recuerdo que los dos mejores son los que yo ya tengo en mi celular, y que vinculé en el artículo anterior, por lo que a todos se les debería correr dos puestos hacia atrás. Por lo que serían doce. O algo así. A menos que se me ocurran más de diez y me olvide de cambiar el número, o me equivoque al contarlos. Si no se entendió mándenme un mail. Les prometo no leerlo del mismo modo en que no leo los correos que me mandan algunos papanatas para pedirme que calle a Chinchulín cuando se pone a criticar a Francis Mallmann.



mb10. Super Mario Bros. : Overworld Theme

De que se trataba el juego: ¿Hace falta que lo explique?
Porqué está en esta lista: Simplemente, porque es el más reconocible de todos los tonos de videojuego a la fecha. Puede gustarte o no, pero es Mario. Lo jugamos todos, lo conocemos todos. Y quien lo tenga es respetuoso de su pasado, y de un tiempo mejor.
Porqué no está primero: Porque a esta altura es más común que la mierda, y mucha gente lo tiene encima.


mk9. Mortal Kombat: Scorpion tirando el arpón.

De que se trataba el juego: Si no jugaste nunca al Mortal Kombat vos y yo no podemos seguir siendo amigos.
Porqué está en esta lista: Porque es directo, y hace que prestes atención. Además, te hace sonreir.
Porqué no está primero: Porque sirve muy bien para los mensajes de texto, pero no como tono de llamada. Además, no encontré uno con el suficiente volumen como para despabilar a cualquiera, y al haber dos versiones (“come here” & “get ver here”) no se alcanza el grado de consistencia necesaria.

orOut Run: Magical Sound Shower

De que se trataba el juego: Una Ferrari roja que debía manejarse a través de una ruta geográfica imaginaria, donde de repente pasabas de Canadá a África, y de allí a Japón, y así. Brillante.

Porqué está en la lista: La canción más característica de la saga es sin lugar a dudas la que mejor acompaña la sensación de velocidad y placer que sólo se recibe cuando uno se encuentra manejando un deportivo colorado a 250 kilómetros por hora con una rubia bien tarada y bien tetona en el asiento del acompañante. A mí me gusta más Speed King, pero no se consigue.

Porqué no está primero en la lista: Porque hay otra canción de Richard Jacques que está más arriba en la lista todavía. Y porque se demora años en ponerse verdaderamente OutRun. Yo tengo el ringtone justo, pero no, no se los voy a dar. Bájenlo de Zedge, ahí está todo.


mi8. The Secret of Monkey Island: Intro

De que se trataba el juego: Mucha gente cree que The Secret of Moneky Island es el mejor juego de la historia, y a mí me da mucho miedo que eso sea cierto, porque el Moneky Island fue un juego de PC, y no de consola (y yo tengo mis prejuicios, además de un hermoso y rendidor miembro). Así y todo debo ser respetuoso, porque el Monkey Island es un juego titánico que marcó las bases de lo que iban a ser las aventuras gráficas modernas: No tan innovador desde lo técnico como el Maniac Mansion, pero pionero en eso de hacer del luego una película interactiva con el puntero del mouse, con diálogos geniales y momentos de rompecabezas memorables. Sin haberlo jugado, yo sabía de su existencia, del campeonato de escupidas y del pirata LeChuck. Masterpiece.

Porqué está en esta lista: Pegadiza como el carajo, es realmente especial. Es clásica, fácilmente identificable y distinguida dentro de su género. Muy nerd, pero macanuda.

Porqué no está primero: Tarda mucho en iniciarse, por lo que no se luce debidamente al convertirse en ringtone. El Monkey Island es un juego de gente grande, y resulta difícil que su repertorio musical sea reconocido por alguien de menos de 25 años.




laguna7. Final Fantasy 8: Laguna’s Battle Theme.
The Man With The Machine Gun.

De que se trataba el juego: Oooh… el señor es distinguido. El señor tiene clase. El señor no sólo ha comprendido que la saga Final Fantasy está nutrida de los mejores guiones, personajes y composiciones musicales en la historia de los videojuegos, sino que además se decidió a incluir un tema que sólo está disponible durante las batallas de un personaje secundario. El señor sabe. Tratar de explicar la saga Final Fantasy llevaría muchas letras, por lo que me limitaré a lo siguiente: es un juego de rol por turnos, en el cual un héroe se va haciendo de camaradas a lo largo de una historia maravillosa que puede durar horas y horas y horas y días y semanas y meses. Son casi todos innecesarios, pero el Final Fantasy 7 debería ser obligatorio, como alguna vez lo fue el servicio militar.

Porqué está en esta lista: Es un muy buen tono para escuchar. Suena a musiquita, pero no lo es del todo, es repetitivo y muy, muy exclusivo. Sería rarísimo encontrar a otra persona con el mismo ringtone. Aunque yo creía lo mismo de mi camiseta de Suiza. ¿Cuándo fue que los cumbieros comenzaron a usar ropa marca Kevingston? Yo sólo puedo confiar en Kevingston y en Rever Pass a la hora de comprar ropa pero es una necesidad, debido a que todas las otras marcas no tienen el largo de mangas que necesito, por lo que termino pagando precios elevadísimos por pedazos de trapo cosido. ¿Qué quiere decir, que ahora me voy a sentir dos veces estúpido en vez de una? ¿No se puede sacar un decreto de necesidad y urgencia o algo así? ¿Por qué sigo escribiendo este artículo cuando tengo cuatro finales para los cuales prepararme? ¡Las respuestas a todas estas preguntas y más, en nuestra próxima edición de Damos Pen@!

Porqué no está primero: Porque Laguna Loire es un pecho frío la mayor parte del tiempo.


zelda6. The Legend of Zelda: Overworld Theme

De que se trataba el juego: Quizá el mejor juego de rol en acción durante mucho tiempo, Link es un personaje reconocible por todo aquel que haya ido a comprar videojuegos alguna vez, debido a que sobran posters y cartelones promocionales de su persona y sus aventuras. Mucha gente conoce a Link, pero no sabe quien es, o lo mucho que ha sufrido a lo largo de décadas de aventuras. En su momento, este juego justificaba por sí solo la compra de una Super Nintendo: así de bueno era.

Porqué está en esta lista: Si algún día parece que tuve un infarto en la calle y me morí, hagan sonar esta canción. No estoy queriendo decir que vaya a funcionar y a traerme de regreso de la tierra de los muertos, pero tampoco estoy diciendo que no pueda funcionar y traerme de regreso de la tierra de los muertos.

Porqué no está primero: Porque Link me cae mal, y porque pertenece a Nintendo, que no es sino una fábrica de ñoñerías, de un tiempo a esta parte.


sor25 – Streets of rage 2: First Stage Theme

De que se trataba el juego: Uno de los mejores para compartir con un amigo, El Streets of Rage 2 (también conocido como Bare Knuckle 2) es un jego de los que hacían valer la plata invertida, ya que consistía en avanzar golpeando malechores durante dos horas, usando cuchillos o garrotes, juntando manzanas y pollos humeantes para recuperar la energía, tirando patadas voladoras, haciendo combos, etc. Lo acababas y querías jugar de nuevo. En su momento, fue lo mejor de lo mejor, con una jugabilidad altísima y cuatro personajes completamente diferentes entre sí y cantidad de jefes y subjefes.

Porqué está en esta lista: Electrónica y repetitiva, la música de esta obra maestro del beat’em up es un ringtone de súper lujo. Si alguien te escucha y la reconoce, es probable que te dirija una sonrisa cómplice o te siga mirando durante todo el viaje. Porque se ha dado cuenta de que todavía quedan miembros de la logia.

Porqué no está primero: Puede llegar a confundirse con cualquier ringtone midi de los tantos que andan dando vueltas por los celulares del mundo. Es especial, pero no tan especial. En cualquier caso, la melodía de “pantalla completa” es un tono para mensaje de texto muy bien logrado, y digno de estar en la galería del aparatito.


contra4. Contra: Jungle Theme

De que se trataba el juego: Eran los ochenta, y los hombres eran hombres. Inspiradísimos en la película Commando (quizá la más masculina en la historia del cine), los muchachos de Konami pensaron en llevar a las consolas una versión del arcade original. En Contra, vos y tu mejor amigo se ponen en la piel de dos soldados que luchan en la jungla contra extraterrestres, terroristas, robots y cosas así. Difícil como realizar un tratamiento de conducto con una ojota en vez de torno, e igualmente entretenido.

Porqué está en esta lista: H. Maezawa y Kyouhei Sada. Si les nombro a estos dos japoneses, probablemente ustedes no puedan saber a qué carajo me estoy refiriendo. Yo tampoco podría, digo, acabo de enterarme gracias a Internet que este era el nombre de los dos nipones que supieron componer la música de uno de los juegos más gastados de mi niñez. Ringtone perfecto, se identifica desde el primer acorde, desde el primer sonido. Escucharlo es querer agarrar una ametralladora. O un family game, dependiendo de cuan comprometido se encuentre uno con la causa.

Porqué no está primero: Si bien la melodía es pegadiza, lo cierto es que funciona mucho mejor como música despertadora que como ringtone para las llamadas. Para arrancar el día.


mm23. Megaman 2: Dr. Willy stage, partes 1 y 2.

De qué se trataba el juego. Vos eras un muchachito robotizado que debía salir a vencer a un científico loco (el Dr. Willy), pero para lograrlo debía primero derrotar a los robots que lo protegían. La gracia del juego era precisamente el aprender el orden en que debía enfrentarse cada pantalla y vencerse a cada robot, ya que con cada robot derrotado, vos adquirías una nueva arma que explotaba al máximo las debilidades de alguno de los otros robots. Por ejemplo: consiguiendo el arma del robot de hielo tenías muchas facilidades a la hora de enfrentarte a la etapa del robot de lava y al robot mismo. O sea: Había un orden para hacer las cosas, y así y todo el juego era adictivo e imposible como tomarte un litro de agua hirviendo y masturbarte al mismo tiempo.

Por qué está en esta lista: Megaman es el juego difícil por definición, y la música que lo acompaña es algo que tranquilamente podría ser definido como “power metal” en 8 bits. Es música para insultar y pelear. Para darse cuenta de lo gigantesco de este ringtone, basta con decir que la canción está buena de escuchar y de tocar con la guitarra aún hoy en día. Lo que es mejor: Grita MEGAMAN, MEGAMAN, MEGAMAN, por donde quiera que se la mire, como así también lo hace toda la musiquita de esta tortura en forma de videojuego. Cuando se habla acerca del buen aprovechamiento de recursos, yo me cago en el reciclaje y pienso en la música de Megaman: 8 bits de mierda y semejante banda sonora…

Por qué no es la número 1: Megaman es, fue y será un gusto para paladares exquisitos. Pese a ser bestial y absolutamente recomendable, este ringtone no se hace conocido a todos los videojugadores automáticamente, aunque para los fanáticos de Megaman es el equivalente a, no sé, el beso de una madre, o algo así. Yo no podría saberlo, ya que me crié en un templo de ninjas aprendiendo las técnicas ocultas, y todo eso. ¡Si tan sólo pudiese aprender a amar!


sonic2. Sonic: La canción de la invencibilidad + Green Hill Zone + Stage Clear.

De que se trataba el juego: El hecho de que SEGA haya desaparecido como verdadera fabricante de consolas y videojuegos es una desgracia comparada a cualquier otra de las que recuerdan en los noticieros al cumplirse diez años de este atentado, o cincuenta de este genocidio, etc. Sonic es el juego de plataformas por definición. No será el primero, pero sí es el mejor, al punto de que hoy en día, con tres dimensiones y la tecnología al punto de que las cámaras fotográficas son capaces de darse cuenta si estás sonriendo o no, aún no se ha podido desarrollar un mejor juego de plataformas. Con Sonic, los videojuegos ganaron en velocidad, y el mundo ganó en fantasía. Un puercoespín azul de guantes blancos y zapatos rojos que salta para juntar anillos, rescata animalitos y rompe monitores, girando a velocidades supersónicas. No se puede pedir más que eso.

Porqué está en esta lista: Imaginate que salís a comer con una compañera de trabajo a la cual le tenés muchas ganas desde hace tiempo, por eso de los pechos, y el sexo. Ella tiene 24 añitos y dos pechos y dos glúteos. Porque el sexo te gusta: te gusta tanto que a veces incluso lo terminás haciendo sólo. La mina te tira alguna ondita, pero nada más. Medio que no sabés si le caés bien o si piensa en cogerte alguna vez, eventualmente, o aunque más no sea para probar, o para meterle los cuernos al novio con alguien que no importe. Lo peor es que es carilinda. Sin llegar a ser hermosa pero del tipo de carilinda que luego termina haciendo de ama de casa o madre joven en una publicidad de detergente.

Y de repente, le suena el celular. Y suena con esto.

Y el celular está en la cartera, por lo que tarda en atender, dándote el tiempo suficiente como para reconocerlo.

Eso es… –decís vos-. Del…

Y de la nada, ella comienza a mover el dedito como Sonic, en la pantalla de presentación. Luego se disculpa por su inmadurez, pero se ríe. Te tenés que casar. No te queda otra.

Porqué no está primero en la lista:
Porque el combinado de Street Fighter 2 está primero.


sf21. Street Fighter 2: El compilado.

De que se trataba el juego: Estamos hablando del mejor juego de lucha de la historia. Fue el primero en incluir golpes especiales exclusivos para cada luchador (ofreciendo estilos de lucha muy diferentes entre sí), movimiento ejecutables mediante secuencias de comandos, incluyendo tres botones de puñetazo y tres de patada. Complejísimo y riquísimo para su época, es uno de los juegos que soportan la prueba del tiempo sin mosquearse. Incombustible, no hay nada en ese juego que no sea tan brillante y digno de elogio ahora así como tampoco lo había a la hora de su lanzamiento, hace ya 18 años. Típico juego difícil de principios de los 90, de a ratos te provocaba ganas de tirar el control pad por la ventana, o hacía que tus padres se preguntasen acerca de lo en serio que te estabas tomando un simple juego. Porque claro, ellos no sabían cuan puto podía ponerse Sagat.

Porqué está en esta lista: Yo, personalmente, cuando escucho un “Hadoken” siento que todo está bien, que el mundo es un lugar maravilloso y que cada cosa tiene su razón de ser, y su lugar en el mundo. Y todo es bueno, y bello. Y me emociono. Y cierro los ojos y sueño. Y soy genuinamente feliz. Hay que ser muy hijo de puta para no identificar cualquier sonido salido del Street Fighter 2. Todas sus canciones parecen ringtones, pero la música de la pantalla de Guile, la intro o la selección de personajes son las mejorcitas a tal fin. Quien tiene este ringtone sabe que los juegos en red son para nenas, y que el verdadero Vs. Mode es el que se da de parado contra un desconocido (¿Me puedo colar?), con la posibilidad de recibir un puñetazo en cualquier momento.

Porqué está primero: ROUND ONE… FIGHT! Está tan bueno ponerse a escuchar sonidos salidos de este juego, que uno termina por no atender el teléfono. Para mejor, es bien escandaloso. TIGER! TIGER! TIGER UPPERCUT! Y así hasta que entra el contestador. Es más, tenía pensado incluir el vínculo de la versión que yo tengo con TODOS los efectos de sonido pero prefiero guardármela y seguir sintiéndome especial. Como todos esos especiales que también la descargaron de Zedge.net. Ok, ok… es el más descargado en este link.

Connecting People


Mis estimadísimos lectores saben que no escribo porque, bueno, porque es época de parciales y finales y esas cosas. ¿Se acuerdan cuan felices éramos todos cuando no estudiaba? Yo también.

Pero me ha sucedido algo que exige publicación, debido a que deja de ser casualidad para convertirse en complot, o algo así. Pero pongámonos en clima. ¿Tienen ustedes teléfono celular? Yo sí. También tengo auto, pero no lo uso porque me da miedo ir en auto cuando manejo yo, porque no miro por el espejo retrovisor ni entiendo muy bien eso del lenguaje de “luces”. Me parecería más piola usar pañuelos de colores, o sacar la cabeza por la ventanilla mirando para atrás y gritar: “¡¡GUARDA QUE DOBLO, MIERDA!!”. Pero al celular lo uso para escuchar música en el colectivo.

Y casi durante toda la tarde está apagado, el celular. Bueno, el auto también. Pero al celular lo apago porque suelo estar dando clase o recibiendo clase. Puesto así, alguno de ustedes entendería que soy activo y pasivo. A la hora de la educación. Porque no me imagino siendo un homosexual pasivo. Un activo podría ser, supongo. Pero tendría que ser un hombre de esos que tienen medio como que pinta de nenitas, tipo el cantante de Hanson. Imagino, no sé. Quiero decir, hay minas mucho más feas que ese chaboncito. Imaginate que caés preso y es tu compañero de celda. Digo, hay gente que anda con travestis y no es homosexual. Este pibe nació travesti. Travesti lindo.

Che, que putos que resultaron. Yo los estaba probando, pero… qué putos resultaron. Decir que te vas a culear a un tipo no es lo mismo que decir que si fueras mina te estarías tocando las tetas todo el día. Eso sí que lo haría, yo. Pero les decía, lo del celular. Tiempo atrás (unos tres o cuatro años atrás) comencé a recibir unos extraños mensajes -a cualquier hora de la noche- en los cuales… bueno, a algunos aún los tengo anotados. Fíjense:

-Hola rubiaaa.

-T dije k t iba a llamar, preciosaaa

-contestameee…

cel Lo primero que pensé es que se trataba de un número equivocado, hasta que empecé a barruntar otro tipo de posibilidad: la de que una mina hubiese inventado un número falso de celular y brindádoselo a un chongo fastidioso o del cual no hubiese querido saber más nada, con la mala suerte de que había resultado ser mi número. Me tomó un tiempo descubrirlo porque, bueno, ustedes saben que no soy de salir a pachanguear y no entiendo muy bien como funciona eso de los sábados a la noche. Si se tratara de salir con unos amigos un sábado a la noche a reventar sinagogas y villas, bueno, eso es otra cosa, pero yo no entiendo nada del comportamiento nocturno tradicional, quiero decir. Hey, no me juzguen. Ustedes son los que se lo violarían al pibito éste de los Hanson, no yo.

La cuestión es que yo no respondí a ninguno de esos primeros mensajes para no gastar crédito, hasta que, recibidos más o menos unos diez, me digné a mandar uno diciendo “número equivocado”. Pero el borracho éste hizo lo que habría hacho cualquier borracho.

-No me mientas así hermosaaaa t extrañooo

-venis rubia?

Al final terminé por llamar al número éste. Alguien atendió pero no habló palabra, mientras yo pedía que no volviesen a llamar por ningún motivo, so pena de denuncia a la policía. Y así viví tranquilo (complaciendo mediante el sexo a un sinfín de mujeres hermosas) hasta ahora. Ayer, mientras me disponía a desayunar un mate cocido con empanadas de cantimpalo, mi celular sonó de acuerdo al ringtones con el cual me entero de que he recibido un mensaje de texto. Por si les interesa, es el que dice “FF7 victory”, y se puede descargar y ecuchar aquí. Si quieren conocer además el ruidito que hace mi celular cuando alguien me llama, es el que se llama Codec Call MGS. Lo pueden escuchar y bajar desde acá. Es el ringtones perfecto: se reconoce fácilmente por cualquiera persona de bien, es original, puede repetirse indefinidamente sin desentonar y está siempre dentro de contexto, demostrando que sos un videojugador de calidad. Es como andar vestido de Snake todos los días pero sin parecer un loquito.

Al principio creí que se trataría de “Claro”, rompiéndome las putas bolas de la manera en que lo hace todos los días, con cosas como “querés ir al mundial” o “si cargás ahora esto te doy aquello” y demás sortilegios. Pero el mensaje decía lo siguiente:

-Malo que nunca me vas a llamar

Hagamos de cuenta que viene con la puntuación correspondiente, pero el mensaje se entiende. Quienquiera que fuese, se estaba dirigiendo a un hombre. Al principio traté de asociar el número telefónico –que no estaba en la agenda- al de alguna mina de hace mucho tiempo. Pero luego me di cuenta de que no daba, porque yo no soy el tipo de hombre que despierta ese tipo de reacciones en las mujeres. Las mías directamente vienen a casa y lloran y gritan por mí. Luego pensé que podía tratarse de alguna compañera de estudios despechada o drogada (esa que antes me llamaba todos los días para preguntar boludeces y que ahora no me saluda), porque, insisto, yo no entiendo mucho de estas cosas del corazón. O la madre del algún alumno/a. O mi esposa tratando de pescarme en algo turbio, como, no sé, el tráfico de medicamentos falsificados. Por las dudas, respondí de inmediato con un mensaje que decía (sí, adivinaron): “número equivocado”.

A los veinte minutos, suena de vuelta.

-Te hablo a vos chico alto lindo de camisa linda.

A la mierda… yo soy alto, y mi esposa y mi mamá dicen que soy lindo –pensé-. Y tengo camisas lindas. Varias camisas lindas. En una de esas no pudo poner además “vibrantemente complaciente en la cama” porque el diccionario del celular no se lo reconocía.

Todo tenía sentido. Entonces, respondí:

-Perdoname, no reconozco tu número y creo que me estan haciendo una broma.

-Soy Carla, del viernes –respondió ella.

Obviamente era equivocado, y un alivio. Yo el viernes me la había pasado leyendo gramática del idioma inglés, narrativas, tiempos verbales y un chorizo de otras cosas, ninguna de ellas llamada Carla. Pero decidí llevar las cosas un poco más adelante, nomás por si acaso. Esta es la conversación que se dio, mensaje de texto mediante.



Yo: -Ah, cómo estás, ¿todo bien?
Carla: -Empezando a trabajar (emoticon de ira)
Yo (¿será una puta?): Suele pasar.
Carla: Y pensando en vos
Yo: a los hombres nos gusta que nos digan esas cosas
Carla: Jajaja…Tenés algo que hacer esta noche?
Yo (¿por qué se ríe?): Me desocupo a eso de las 10
Carla: Tengo ganas de tomar algo.
Yo (fuego en el hoyo): Ando sin el auto.
Carla: No problem por donde te paso a buscar?

(Abro un paréntesis aquí porque la jugada que yo debía realizar era peligrosa y podía dar en tierra con la jugarreta. Al no tener idea de dónde iban o venían los mensajes, cualquier dato preciso podía estropearlo todo).

Yo (cruzando los dedos): Ah, no, te desafío a que consigas mi dirección.
Carla: OK. Se la pido a Romi jajajajaja
Yo (Grande Romi): Bueno, dale. Me voy a bañar y todo.
Carla: Jajaj yo también (emoticon de guiño)
Yo: Hasta entonces
Carla: Bye.



Esto pasó ayer. Hasta ahora mi celular no volvió a sonar.


Antes de comenzar con éste artículo bien vale recordarles que hoy es el cumpleaños de tres personas medianamente importantes para mucha o poca gente. Quiero decir, Esteban Podetti (feliz cumpleaños), mi suegra (feliz cumpleaños) y yo. Y la respuesta es no: mi suegra no tiene sitio web.

Pero el artículo tiene que ver más bien con el efecto mariposa, o algo así. No ví la película, porque creo que Ashton Kirchner -o como quiera que se llame- es un mocasín, pero dice la gilada que el efecto mariposa tiene que ver con las enormes consecuencias que cada pequeño hecho puede tener. Dice esta idea del “efecto mariposa” que una mariposa batiendo sus alas en mi casa puede terminar desencadenando un tornado o un maremoto o algo así re-catastrófico en Japón, o algo así. Lo cual explicaría eso de los tsunamis pero no explicaría el hecho de que haya tan pocos tsunamis en relación con la cantidad de mariposas aleteando. Nomás en el lugar donde estudio hay dos mariposas aleteando de lunes a viernes. Jajajajajajaaa… ¿entendieron? Sí, me refería a dos compañeros homosexuales. Porque desde hace algunos años mi humor se volvió menos sofisticado y desde entonces me río de los homosexuales también.

max Yo lo habría llamado el efecto cataplasma, nomás porque me gusta la palabra cataplasma. Tiene cuatro sílabas, todas ellas poderosas. Es más, le voy agregar eso al título del artículo y ustedes van a leerlo después de que yo haya hecho esta explicación, pero antes de leer esta aclaración, lo que va a hacer de este artículo toda una experiencia metafísica en la que los límites son borrosos y no se sabe bien quien escribe el artículo, o el momento en que éste es escrito, o quien es el lector, como en las novelas detectivescas post-modernistas de Paul Auster que me hacen leer en la escuela. Y si no saben quien es Paul Auster no se pierden nada, porque la verdad es que yo ya no soy tan sofisticado como hace unos años y ahora ese tipo de novelas en las que “la gracia es que no pase nada” me aburren y hasta casi me enfurecen, al punto de que el otro día, cuando terminé el libro, empujé a un nenito del colectivo y le rompí las muletas. Sí, discapacitados también. Homosexuales, discapacitados… todo vale. Es más, ni me leí el libro, sino que me descargué la novela gráfica dibujada por David Mazzuchelli y me leí eso. Por lo menos ahí hay dibujitos. Es preocupante mi falta de atención para las cosas que se vuelven aburridas, de un tiempo a esta parte. Me estoy pareciendo a Max, de Sam & Max hit the road. Si alguna vez se sienten vacíos, es porque no jugaron a ese juego, créanme.

Pero, decía, el artículo de hoy –no me distraigan- tiene que ver con el efecto cataplasma. Yo no soy de los que creen que el destino de cada uno de nosotros es inmodificable y por eso trato de limitar mi exposición a los riesgos innecesarios (como por ejemplo, el subirme un auto manejado por mí), más tampoco creo que uno pueda no morirse. Hasta ahora no supe de nadie que no se hubiera muerto, y eso es a la vez consuelo y preocupación. Pero estoy convencido de que no hay hecho fortuito, y de que todas las cosas son consecuencia de otras cosas mas o menos importantes, quizá hasta en los pequeños y horribles detalles. Quiero decir, el hecho de que uno exista, por ejemplo, depende de diez millones de cositas que se confabularon y provocaron el efecto cataplasma, siendo el efecto cataplasma casi infinito.

Así, yo existo debido a todo (y me refiero a TODO) lo que sucedió en el universo antes del momento de mi concepción, en lo que debe haber sido una muy retorcida relación sexual entre mis padres. Y muy satisfactoria para todas las partes, por cierto. O al menos eso espero. Digo, eso supongo. Cuando voy por la calle y veo a alguien petiso y con cara de aburrido lo primero que pienso es que sus padres lo hicieron sin ganas. Pero pese a que sus elementos son casi infinitos, lo cierto es que un puñado de esos elementos se hace más importante que otros. Hay cierta jerarquía, si se quiere, entre esos elementos. Por ejemplo, fue más importante el hecho de que mis padres se hubiesen conocido, que el hecho de que mi madre hubiese comido, no sé –ponele-, fideos con tuco una semana antes, mas allá de que esos -ponele- fideos con tuco forman parte de mi estructura, de una u otra manera.

Resulta entonces, que el otro día el efecto cataplasma hizo que Diego Maradona le salvara la vida a una compañera mía de estudios. Paso a explicar:

Como ustedes saben, Maradona es el director técnico de la selección. Alguno me dirá que no lo banco porque es un negro de mierda y tendrá razón, pero lo cierto es que Maradona se peleó con Riquelme, a quien yo quiero mucho más que a Maradona, dicen las malas lenguas, debido a que la hija de Maradona (la de Cebollitas no: la otra, la que coge con Aguero) tuvo algún metejón con un hermano de Riquelme antes de tenerlo con Aguero, quien completamente carente de códigos empezó a salir con Gianina cuando la cosa no estaba del todo resuelta. Aguero va con diéresis pero que el diablo me lleve si me acuerdo de la combinación de teclas para poner la “u” con diéresis. Resulta que este hermano de Riquelme, aparentemente, aún seguía pidiendo explicaciones y Maradona –viendo que la negrita ya estaba embarazada del Kun- le pidió a Juan Román que intercediera para calmar las aguas. Juan Román se negó. Maradona se ofendió. Román se mandó a mudar.

Y con Román fuera, la selección dejó de hacer goles (porque con 7 partidos menos Román sigue siendo el goleador argentino de las eliminatorias, acordate de eso) y tuvo que conformarse con Messi, que se afeita bárbaro, o al menos eso es todo lo que sé de él.

Y con la selección jugando para la mierda, se llegó a una instancia lamentable en la que la Argentina debía ganarle a Uruguay para entrar al mundial.

Y a mí me gusta eso del mundial, porque si la Argentina juega, esos días no se trabaja, no hay clases, y es como un feriadito. Entonces, me puse nervioso, medio ansioso.

Y entonces se jugó, la semana pasada (miércoles 14 de octubre) ese partido. Pero yo tenía clases ese día. Clase a las que no podía faltar, y a las que asistí llevando encima el celular, que durante la clase siempre se apaga porque no quiero que nadie me distraiga, ni siquiera con emergencias. Pero como les dije, estaba nervioso. Lo puse entonces en su función de “vibrador silencioso” para que me avisaran acerca de los goles de todos los partidos que se jugaban en ese momento, cosa que nunca hago porque lo de tener un celular con vibrador es cosa de minas. Supongo, qué se yo. Quiero decir, si fuera mina yo lo haría. Me lo colaría. Como con lo de las lapiceras de tinta Mapped, esas de forma anatómica-masturbatoria. No me hagan caso.

Y entonces al rato me vibra el celular, en clase. Pero no era un mensaje de texto con goles, sino mi esposa llamando. Salí a atender y me enteré así de que había saltado la térmica en casa, o el disyuntor diferencial, o todo junto. Y estaba todo a oscuras, y mi esposa no quería estar sola, durante una noche lluviosa en una casa a oscuras con las calles desiertas debido al partido. Yo traté de convencerla de que no pasaba nada porque los descontenidos sociales son de mirar más fútbol que uno y son capaces hasta de no robar por un rato cuando hay partido, pero no pude.

Y entonces, salí a la calle. Y en la esquina, una compañera del profesorado, absolutamente sola, como en una postal, con paraguas y celular. Estaba por cruzar la calle para saludarla cuando vi que por otra calle y sin percatarse de mi presencia se le acercaban unas tres muchachitas, con intenciones cuestionables, a la voz de “no tenés una moneda, amiga”. Porque claro, a las descontenidas sociales no les gusta tanto el futbol como a los descontenidos sociales.

Y entonces yo apuré el paso, crucé la calle y metí la mano en el bolso, llegando antes que las pirañitas, saludando con un beso y obligándola a esta chica a caminar de mi brazo, ella con cara de alivio. Lo hice porque vi películas en las que Clive Owen hace cosas parecidas. Probablemente desalentadas por mi sobretodo (para los días lluviosos) y pantalones verde oliva, mis borcegos (para los días lluviosos) mis dimensiones y esa mano en el bolso, las chicas se detuvieron y automáticamente cruzaron la calle a la voz de “no pasa nada amigo, perdoná”. Por suerte. Con Dios en la conciencia, mi mano en el bolso terminó por sacar un Mantecol, que cruzó la calle al vuelo y fue atajado por las chicas que –según me comentaron otras compañeras- andan apretando y pirañeando por la zona, durante la noche, trincheta en mano.

Cuando llegué a casa encontré un tomacorriente derretido debido a una “zapatilla” defectuosa, responsable del cortocircuito. Lo anulé y restauré la electricidad, que me permitió ver la repetición del gol, y las groserías esas que Maradona salió a decir, nomás porque, bueno, porque es Maradona. Y la gente se escandalizó mucho más de lo que se va a escandalizar con las groserías dichas hace algunas horas por un diputado.

Lo que quiero decir es que con Bielsa como DT de la selección, a esta pobre mina la afanaban. Y además, nos quedabamos afuera del Mundial en primera ronda.


FUTBOL. Mañana jugamos contra Uruguay, para ver si vamos al mundial de fútbol a pasar vergüenza. Dejando de lado el hecho ese de que Maradona es muy gracioso cuando se droga y habla como el pobre negro enfermo que es, resultan llamativos los cambios, las estrategias y las formaciones con las que experimenta el tipo. Es la clase de cosas que uno hace a veces pero en el Winning Eleven, tipo, no sé… ponerlo a Roberto Carlos de delantero nomás porque corre y le pega fuerte, o ponerlo a Van Nistelrooy de cinco porque gana los cabezazos, o algo así.

MEDIOS. La ley de medios K. Recapitulemos. O algo así, no estoy seguro de que ese sea el uso que se le puede dar a esta palabra. Eso de escribir muy de vez en cuando me pone bruto, me quita filo. Pero ahora resulta que Kirchner y sus amiguitos están en contra de los medios de libre expresión y comunicación. Yo pregunto, porque en una de esas me estoy confundiendo, pero… ¿Y no fue así desde el principio…? Digo… ¿Desde que asumieron? Yo no sé cuanto tiempo dormí, pero de repente un día me desperté y resultó que TN y el Grupo Clarín eran anti-kirchneristas. ¿Desde cuando? No me gusta darle la razón a los Kirchner en nada, pero si ahora tienen pensado hacer mierda a estos turros yo los apoyo. Los medios siempre les cubrieron todos los tongos al kirchnerismo, y ahora lloran como novias despechadas. De a ratos incluso siento que es un arreglo entre K y los medios, pero lo único que me queda claro en cualquier caso es que con plata se arreglaría el asunto. No hay cantidad de plata que no pueda arreglar este tipo de discusiones.

PAZ. Ya sé que no soy candidato al premio en el 2010 porque todavía tengo alguna causita abierta desde aquella vez hace un par de meses cuando terminé trancando las puertas del orfanato y quemándolos a todos. (ponete en mi lugar: ¿a quien le encajás un huérfano modelo ‘94?) pero Barack Obama es casi mi ídolo. Y digo casi porque, bueno, ustedes saben… tiene esa característica que se hace evidente… digo… es… ustedes saben. No puede ser completamente mi ídolo, pero casi, porque está celebrando la historia esa de que le dieran el Premio Nobel de la Paz enviando 13.000 caballeros del zodíaco a Afganistán, lo que da un total de 70.000 desde que empezó el año. Serían tropas de apoyo, ingenieros, personal sanitario y expertos de los servicios secretos que no cuentan entre las tropas de combate. O sea: no serían soldados. Al menos eso es lo que dicen, porque yo sentí curiosidad y busqué fotos de ingenieros del ejército estadounidense y encontré ésta.

INGENIEROS

DIOSA. La ropa que Megan Fox usó durante la filmación de Transformers 2 salió a remate y yo no me enteré. Con esto no quiero decir que, de haberlo sabido, hubiera gastado mis ahorros en conseguirla y luego rasquetearla -al tiempo que me masturbaba- a fin de conseguir suficiente ADN como para clonar todo mi propio harem de Megan Foxes, pero tampoco quiero decir que no hubiera gastado mis ahorros en conseguirla y luego rasquetearla –al tiempo que me masturbaba- a fin de conseguir suficiente ADN como para clonar todo mi propio harem de Megan Foxes.

BEODO. Joaquín Sabina acaba de demostrar una vez más que tengo razón cuando digo que es un Ricardo Arjona más viejo, más borracho y más gallego que el actual Ricardo Arjona. Obviamente ustedes ya lo leyeron u oyeron en algún lado, dedicándole un poema a la difunta Mercedes Sosa. Por si se les escapó, en el poema Sabina dice: “Se nos murió la gran dama, Negra Sosa, pacha mama de Corrientes”. Es muy gracioso, pero no porque Mercedes Sosa fuera tucumana o esté muerta, o porque “pachamama” se escriba todo junto, sino porque hay gente que sale a defenderlo a Sabina cuando hace estas cosas. En serio, no sé porqué pensaste que podía llegar a ser gracioso porque Mercedes Sosa está muerta. Deberías revisar lo que te pasa. Tampoco es que me rasgue yo las vestiduras por Mercedes Sosa, digo… no me gustan las mujeres gordas, creo que la municipalidad debería prohibirlas u ocultarlas. Podrían crearse campos para alojar y concentrar a este tipo de gente, no sé. Una suerte de granja alambrada, a la cual las gordas llegasen en trenes desde todo el país.

VIDEOJUEGOS. Acaba de presentarse un nuevo juego titulado DJ Hero, mediante el cual vamos a poder conectarnos a nuestra consola de mil dólares y jugar a que somos DJ´s mezclando música de los Black Eyed Peas. Creo que hemos llegado efectivamente al límite de simulación, y la verdad es que hasta me marea. Fíjense: quien se ponga a jugar a eso va a ser alguien que no sólo no puede tocar un instrumento de verdad (porque un DJ es eso), sino que tampoco sabe utilizar ese adminículo en la vida real para mezclar temas ya grabados de una banda (los Black Eyed Peas) que a su vez tampoco saben componer sus propios temas y pagan derechos para usar cosas ajenas. Eso es ser –prácticamente- un discapacitado. El control especial para jugar a estos juegos debe venderse en las casas de ortopedia y prostéticos, y deberían pedirte un carnet o algo así.

VIOLACIÓN. Hay mucha gente (Woody Allen, Martin Scorsese, Luc Besson entre otros) que defiende a Roman Polanski y dice que éste no debería ir a la cárcel por haber drogado a una chica de catorce años y habérsela culeado cuando ésta le pedía que se detuviese, ya que supuestamente el director ha sufrido suficiente pagando con el exilio, lo que muy bien no se entiende considerando que Roman Polanski en un francés que hizo cagadas en USA y se exilió en Francia. El punto es que el tipo sufrió, parece. La cuestión es que Roman Polanski accedió a pagar por sus crímenes haciendo arresto domiciliario en el chalet de la foto que sigue, en las afueras de Gstaad, Suiza.

CHALET

La respuesta es si: Efectivamente, por las mañanas, un par de colibríes azules te despierta tomando tus sábanas con el pico mientras el sol te guiña el ojo a través de la ventana.

O tal vez sea que yo estoy enojado nomás porque sí, porque no me gusta ver a la gente contenta. La culpa es de ese juez me prohibió mantener relaciones sexuales debido a los daños irreparables que hasta ahora venía yo causándole a mis múltiples supermodelos amantes. Pero ellas no saben que me duele más a mí… que es una bendición y al mismo tiempo una maldición. Que todas las noches antes de acostarme lo corto y quemo, pero que a la mañana vuelve a crecer, más grande y fuerte. ¡Me las pagarás, hechicera!

Pero la pregunta del día es: ¿Cómo puede ser que no hayan visto todavía la mejor película en la historia del cine? Su nombre es Hot Fuzz, y está protagonizada por Simon, de Shaun of the Dead. Lo que sí les pido, recomiendo y ordeno es no ver trailers, ni puntitas, ni comentarios, ni avances, ni nada. Lo mejor de la película es verla sin tener idea ninguna acerca de qué se trata.

Después me cuentan. Y si son mujeres además pueden adjuntar fotos en las que aparecen desnudas o en ropa interior, o presionando sus pechos entre sí. Para eso no hace falta que vean ninguna película, así que pueden hacer eso primero, si quieren.

La Bruta


(si ven que faltan o sobran acentos o hay muchos errores de tipeo o los renglones se cortan en renglones raros es porque estoy escribiendo desde una netbook más incomoda que la mierda y usando el bloc de notas en vez de Word)

Antes de comenzar con el artículo de este semestre (por las dudas, ya que aparentemente no puedo escribir con mayor frecuencia), me parece apropiado aprovechar este espacio para responder algunas de laS preguntas que me llegan por correo electrónico a diario. Esta es de Ayelén, de Quilmes.

“Mi novio se queja porque dice que no se la chupo bien, ¿qué puedo hacer?”

Muchas gracias por tu consulta, Ayelén. Y la verdad es que si tu novio se queja probablemente tenga razón, ya que el sexo oral es muy importante para un hombre. Si querés aprender a hacerlo como a el le gusta (yo que lo vos lo haría, porque siempre aparece una dispuesta a hacerlo como a él le gusta) lo que te recomiendo es que revises su pornografía y veas lo que hacen las chicas ahí, porque así es como a él le gustaría. Me gustaría poder ayudarte con una clase práctica pero lo cierto es que a mí ya nadie me practica sexo oral, por lo menos desde que desarrollé. Y las entiendo: es una tarea equivalente a tragarse un sifón Drago. Prácticamente lo mismo, me animo a decir, de no ser porque el sifón Drago es ligeramente más blando. Pero algo que tenés que tener en cuenta, Aye (¿Te puedo llamar Aye?), es que a los hombres no nos gusta que ustedes lo hagan mal y por compromiso, como esperando que no se lo volvamos a pedir. La pija te tiene que parecer la golosina más maravillosa y deliciosa en este mundo, y nadie te tiene que pedir que se la chupes: vos tenés que hacerlo porque te desespera hacerlo, porque no pensás en otra cosa más que en eso.

Pero ahora vayamos al artículo.

Resulta que tengo una compañera de estudios que es muy bruta. Pero muy, muy bruta. Y como para imaginar ustedes son bastante duros, la descripción viene a ser más o menos la siguiente: figúrense una mujer de treinta y cinco años bien llevados debido a una década como instructora de Pilates, ejercicio constante, etc. Dentro de unos pantalones de esos que no sé si son calzas o bombachas de gaucho trolo. O sea: un culo firme y parado, pero de los que se sacuden en la medida justa cuando uno les da un cachetazo. Culos lindo para la fiesta. Una mina que en malla debe estar buena, curvilínea y poderosa, de busto abundante pero apenas cansado, fuerza de gravedad mediante. Un rostro desalentador, masculino y mas o menos semejante al del actor negro ese que hace de amigo de Maximus en la película “Gladiador” y y su piel con el color oliva verde-marrón-amarillento de los mestizoides que no llegan a ser negros de mierda, todo rematado con una cabellera enmarañada teñida de rojo haciendo las veces de un nido de caranchos. Traten de agregar, si pueden, una cierta dislexia que le impide expresarse adecuadamente, y el gesto de quien no entiende muy bien de que se trata la cosa esa de pensar.

Lo curioso de esta mina (curioso y alarmante, terriblemente alarmante) es que se las arregló (y ustedes deben conocer mucha gente en esas condiciones) para llegar a los treinta y cinco años sin aprender esas cosas que se aprenden nomás por estar vivo y respirando. Admirable resulta (y preocupante, enormemente preocupante), por donde se lo mire, la cintura que ha tenido para esquivar el conocimiento. Así, se imaginarán ustedes, cada clase y cada conversación le ofrecen una oportunidad de enfrentarse a sus limitaciones, que son todas. O puesto en otras palabras: cuando se es tan, pero tan bruto, se hace cierto aquello de que “todos los días se aprende algo nuevo”. Porque, claro, ¿Cómo no se va a aprender algo nuevo cada día si uno anda con el cerebro casi en blanco?

Ahora bien, lo que me impulsa a escribir en este caso fue una situación que se dió el otro día, mientras esperabamos sentados en el aula durante un recreo, a que volviese la profesora. Ella se hallaba sentada detrás mío, tratando de descifrar un texto simplísimo, pero simplísimo, que nos habían dado a leer. Reflejo y transcribo el siguiente acontecido, que ustedes asociarán inmediatamente con una situación semejante ocurrida durante un episodio de Los Simpsons.

Bruta (deteniéndose en una palabra que no conoce, cosa que sucede cada tres palabras): -Dissipate… (sacando de la mochila un diccionario de Inglés) ¿Qué significa dissipate? (leyendo en voz alta) DISIPAR… (deteniéndose unos instantes más en silencio)… disipar (sacando de la mochila un Diccionario en español) Y qué quiere decir disipar? (leyendo en voz alta) DISIPAR… Aaaahh… igual… no entiendo… (mientras yo me mordía hasta sangrarme la lengua para no desarmarme de risa)

En el caso de los Simpsons, Homero tomaba un libro de Marketing Avanzado e intentaba leerlo, luego lo tiraba a la basura y lo reemplazaba con un libro de Introducción al Marketing, que luego también tiraba a la basura y reemplazaba con un diccionario en el que buscaba: Marketing. Lo trágico (espeluznantemente trágico) es que esta mujer enseña en tres colegios publicos. Un secundario y dos primarios. Tiene horas estatales, debido a que se anota en cuanto listado de docentes existe, y toma cualquier clase de hora que se pueda. Lo peor, dirán algunos, es que acapara. Yo creo que lo peor es que se le permite corregir cosas de alumnos cuando en realidad se la debería enviar al colegio primero, pero bueno, es el sistema, que no toma un exámen verdadero a los docentes estatales y que no cuenta con directores capaces de evaluar a los docentes. Yo la metería en un tacho de aceite lleno de cal y la tiraría al Reconquista, pero ese soy yo. Dice que ama la literatura, y que el día de mañana le gustaría trabajar haciendo traducciones de novelas y cuentos, lo cual me despierta cantidades iguales de ternura (como la que se siente cuando ves que un oso panda con síndrome de down va a comprar un alfajor al kiosko y al querer pagar, se da cuenta de que por un bolsillo de su jardinerito se le han caído las monedas y ha perdido el dinerito… ¡Pobre osito!) y de desesperación genocida, porque realmente creo que alguien (no sé, alguna autoridad militar, un Pinochet o algo así) debería prohibirle ejercer hasta que se le pase lo bruto.

En cualquier caso, hay un chiste de Condorito en el que se ilustra fantásticamente mi situación. Condorito hace el papel de un millonario que entra a una iglesia y le reza a San Guchito para que los pozos petroleros produzcan mas millones, y para que su contrato por trillones de dólares se cierre favorablemente, y que su cadena de hoteles pueda venderse en más millones, etc. A su lado, de repente, se arrodilla un mendigo pordioserísimo que comienza a orar pidiendo un poco de pan, un algo qué comer, un lugar a resguardo del frío para dormir, etc. Entonces Condorito saca un billete de veinte pesos y dice: “Tenga hombre, no me distraiga al santo”. Quiero decir, debido a sus intervenciones, de las clases se pierde mucho, pero efectivamente mucho tiempo que bien podría utilizarse a fin de resolver dudas un poco más complejas y de las que uno quizá no puede hacerse cargo a solas, porque bueno, para algo hay un docente. Los “no entiendo” de la bruta realmente llegaron al punto de saturarnos días atrás, y fue entonces que hubo quien (no fui yo, pero sólo porque creo que Dios la va a matar a ella o a mí antes de fin de año a fin de que ninguno de los dos tenga que ser torturado por el otro; ella con sus “no entiendo” y yo con la máquina de estrellitas que se trajo mi abuelo de la Mnasión Seré) la terminó mandando a estudiar a su casa. El grupo, entonces, medio que se dividió, porque de inmediato saltó una defensora de pobres a la voz de: “Si estamos todos juntos acá es porque tenemos el mismo nivel”.

-Perdoname, pero el que entra con 99 de puntaje no está al mismo nivel del que entra con 53 -dijo una que entró con 99.

-Hay cosas que no se pueden preguntar entre estudiantes terciarios -agregó otra.

Hubo otros que directamente se rieron bajito y asintieron con la cabeza. Los más, dejaron que la batahola se resolviera por sí sola.

-De última, los verdaderos responsables son los que hicieron un exámen de ingreso lo suficientemente indulgente como para que entrara esta australopithecus -dije yo. Pero lo dije mientras conversaba en casa, con mi esposa. Porque no soy tan boludo y la bruta me sirve para no tener que hacer la cola en la fotocopiadora y cosas de esas.

Y es entonces que se aparece mi pregunta preguntona del día: ¿Le hace bien a una persona de tan escasos caudales intelectuales, que alguien la defienda a la voz de “estamos todos en el mismo nivel”? ¿No es acaso condenarla a inmolarse a la hora de la verdad?


No, no, de fuchibole no, nada. No, no, no, no. Cuando se vea si entramos al mundial o no, despliego todos los hechizos literarios a ese respecto, pero antes, no. Y disculpen la larga ausencia pero es que no tengo PC andando en casa, y estuve entregando cosas de parciales y eso. Y otras cosas. Pero considerando que el tipo trabaja, estudia para ocho materias al mismo tiempo y además ama…

Ustedes saben (porque me conocen, porque leen este sitio web en lugar de estudiar algo o hacer esa cosa para la cual sus empleadores les pagan) que mi salud sabe ponerse bastante precaria cuando quiere. Resulta difícil de creer para cualquiera que que observe mi masculina y muscular figura, y mi gruesa anatomía genital, que yo sea, en realidad, alérgico a los cambios de clima. Pero soy, soy. Soy asmático y muy alérgico al cambio de clima. Y funciono (ya he dicho esto una docena de veces) como una suerte de detector humano de las más breves variaciones climáticas. Puesto de otra manera: vengo a ser una de esas virgencitas (o fragatitas) de plástico mágico que cambian de color y se ponen rosadas o celestes dependiendo de la humedad y la presión atmosférica. Pero con unos pectorales y unos bíceps para nada virginales… jajajaja… mas bien satánicos, como el báculo que oculto debajo de mi falda… jajaja. ¿Entienden? Jajajaja… Si… Estoy seguro de que se entendió.

Bueno, eso. Esta cosa de frío extremo, calor brutal derretidor y lluvia granizante todo junto en menos de cuarenta minutos fue sobradamente percibida por mi organización psico-física y me hizo resfriar, dolordegargantear, delirar febrilmente y otras yerbas. Sumado eso al hecho de que tengo un alumno con gripe achanchonada, bueno, creo que llegó la hora de decir adios a mis sueños esos de –una vez hecho el trámite de la jubilación- salir de madrugada con un tractor y una escopeta a limpiar villas. Si ven que no escribo por muchos años es porque me morí. Y si ven que empiezo a escribir más seguido es porque me echaron del laburo, cosa que aún no sucedió y que me tiene preocupado. En una de esas me echaron pero sigo cobrando por un error administrativo y nadie se anima a decirme que no tengo que seguir yendo a dar clases.

Pero de lo que quería hablarles en realidad es de una nueva situación de las que alteran el equilibrio del cosmos, ustedes saben. Cuando alguien me hace algo que no me gusta y yo no descanso hasta que se la hago pagar. Alguien diría que soy rencoroso y vengativo y que estoy lleno de una sed sádica de sangre sólo comparable a la de dos o tres dictadores africanos, pero ese alguien obviamente no sabe nada, porque los nacidos bajo el signo de Libra somos todos indecisos y armonizadores, o al menos eso dice un calendario que me dieron en el tren. Ya supe vengarme de una panadera estafadora (vean el archivo) y de un heladero estafador (vean el archivo, les digo) y de un mozo parecido a Alfred Molina, y de alguno más, pero ahora le toca a la mina que me atendió en la librería ayer. Y hoy. Para imaginarla físicamente, recurran a una Alejandra Gavilanes pero petisa, rechoncha y muy venida a menos, operada de quistes, con dos hijos, el pelo atado en una cola de caballo florecida, un fibroma benigno no diagnosticado y la expresión de quien, en algún momento de la niñez, fue dejada en un auto cerrado al sol durante un viaje al supermercado que se estiró mas de la cuenta.

Resulta que yo, que soy más especial que muchos, uso lapicera a cartucho, de pluma. Sí, de las que te hacían usar otrora en la escuela primaria. Las razones son más bien caprichosas (mi caligrafía es bella, bella) y obedecen más a la ceremonia y al color carácterístico de la tinta, sumado al hecho de que sólo con una pluma uno puede regular el trazo como Dios manda. Supe tener varias a lo largo de mi vida, más introducido en la docencia me decidí a recuperar el hábito y comprar una que fuese “la titular”. Entré entonces a una librería a la cual voy muy ocasionalmente (y a sacar fotocopias nada más), con la intención a cuestas.

-Tenés esta (una marca Simball de $13) y si no tenés también éstas (unas marca Mapped de $15) que andan muy bien –dijo la mina que me atendió, obviando las Parker de $60 que yo de todas maneras no iba a comprar porque en la puta vida salí con mas de treinta pesos a la calle.

Yo miré y le tuve más confianza a la Simball, únicamente porque el plástico se me hacía más simpático y porque las Mapped eran del tipo “poco serio” o infantiloide: cortas, transparentes y medio infladas con intenciones anatómicas. O masturbatorias. Digo yo, no sé. Qué se yo. Si fuera mina yo lo haría. No sé. No me hagan caso. La cuestión es que la Simball, además, era azul y amarilla. Como Boquita. Como Román.

-Bueno, me llevo esta -le dije desenfundando la billetera. Y pagué.

Ahora, si quieren, podemos adelantar la película hasta la parte en quele puse cartucho, y seguir adelantando hasta ese momento en el que la saqué para tomar lista y le salía tinta por todos los poros, o al menos eso parecía. Pañuelitos descartables mediante, la limpié de todo excedente y la dejé en condiciones de seguir operando. Con las manos manchadas de tinta seca, tuve que repetir la operación dos horas después. Cambié el cartucho (que prácticamente se había vaciado en mis manos) por si acaso, más al llegar a casa (ya de noche, muy de noche) lo mismo sucedió. Desalentado, me preparé para hoy llevarla a cambiar por otra igual, pero que anduviese, o por otra cosa. Y esto fue lo que pasó hoy:

Entra un muchacho apuesto a una librería, y tras saludar amablemente, dice:

Mantis: -Tuve un problemita con la lapicera, no sé que le pasará pero suelta tinta por todos lados.

Dependiente (echando mano de un trapo y un recorte de papel): -A ver, dejame probar…

La dependiente limpia la lapicera y comienza a hacer líneas en el papel.

Mantis: -No es el problema cuando escribe, sino cuando la dejás un rato.

Dependiente (haciendo palotes en el papel, ignorante de que la lapicera de tinta no tiene como objetivo el hacer, precisamente, palotes): -Yo no veo ningún problema

Mantis: -Es lo que te estoy diciendo: lo que es escribir, escribe bien, no hay problemas con el trazo ni nada de eso. Pero ya me pasó eso tres veces ayer, obviamente tiene algún problema.

Dependiente: -Vos me estás diciendo una cosa, pero yo te digo otra cosa, y vos me volvés a decir la misma cosa.

Mantis: Me estás hablando como si fuera un cangurito con síndrome de down en una heladería. (todavía no sé que le quise decir con eso) La máquina que las fabrica escupe veinte de éstas por minuto, una de cada mil sale fallada porque a la máquina de le mueve un milímetro para el costado y bueno, me tocó justo esa. Devolvésela al proveedor: la lapicera está intacta, no se me cayó al piso ni nada. Me animo a decirte que llegué a usarla nomás para pasar lista.

Dependiente (haciendo palotes): A las pruebas me remito. Yo te estoy mostrando que la lapicera escribe.

Mantis (mirando el reloj): -A ver… gracias a Dios mi problema no son los trece pesos de la lapicera, pero tenía que venir para acá de todas maneras y pensé en devolvértela porque no me anda bien. Una lapicera que vomita tinta a los veinte minutos de estar tapada o sin usarse no me sirve.

Dependiente: -Pero si anda bien, no sé que querés que haga…

Mantis (conteniendo las ganas de decir cosas como: “escuchame flaca, ¿tus viejos son primos?, o “A vos de chica te juntaron las vacunas, ¿no?”): -Bueno, entonces, si anda bien, cambiámela por otra igual. Otra idéntica, de cualquier color, de la misma marca.

Dependiente (haciendo palotes): -Vos querés que te la cambie, pero anda.

Mantis (con los huevos llenos): - Listo, no hay problema, gracias igual. Te la dejaría a la lapicera, pero mejor me la llevo para que no se la vendas a otro desprevenido.

La librería (que no es nueva) queda sobre la calle Carlos Casares, en una esquina, justo frente a la escuela nº 37, a media cuadra de la escuela “Hernadarias” donde supiera hacer yo mi secundario. Y ahora es que yo les comento a ustedes las posibles venganzas (algunas son clásicas de este blog), que se llevarán a cabo dentro de algunos meses, cuando todo se haya olvidado. Lo decidiremos como siempre, de acuerdo al procedimiento democrático que nos caracteriza: ustedes votarán y yo luego obraré de acuerdo a lo que diga el “boca de urna”, a menos que me guste más otra opción y termine eligiéndola por decreto.

1) La del solvente. En unos estantes del local (que no es precisamente enorme) hay carpetas descartables, folios y esas cosas. Yo voy, me hago el que miro y le encargo fotocopias de algo al dueño. Mientras éste saca las fotocopias, vacío un frasco que quitaesmalte sobre los folios y carpetas, arruinando toda superficie plástica. Para cuando se dio cuenta, me fui.

2) La de los Kirchner. Ahora que está de moda, bueno sería que yo, aerosol mediante, pintase en la vereda del local algo así como “el dueño de esta librería es un ex-torturador de la ESMA”.

3) Mierda. La mierda tiene ese “no-se-qué” que la hace siempre recomendable. El olor, probablemente. Olor a mierda. Paso bien temprano y le lleno de mierda todos los candados y manijas, las rejas, etc.

4) La de la carta intranquilizadora: Un papel escrito con letritas pegadas al estilo “secuestrador” de las películas. Se me ocurrió la siguiente frase:

“El lado negativo de negarte a cambiarme la lapicera fue que ahora vas a tener que dormir con la persiana baja para que nadie que te cague a tiros en la concha con una carabina, ¿no? Estás marcada, putita, y después de lo que te voy a hacer me vas a pedir que te mate”.

5) La del ácido muriático. Compré un montón de ácido muriático para curar un piso de baldosas de teja pero me da fiaca hacer el laburo. No sé cuantas precauciones de lavado y manipuleo hay que tener antes de usar ese coso que parece ser más dañino que una empanada de ántrax, por lo que imagino que no le haría nada bien a nadie que yo me pusiese a vaciar ese tacho contra las instalaciones del local, entrada la madrugada.

6) La de los balazos. A diferencia de lo que se ve en las películas, lo cierto es que prácticamente cualquier munición calibre 9×19 (9mm) tiene muy poco problema a la hora de traspasar cosas como, por ejemplo, una persiana metálica. Yo paso a la noche y le pego tres o cuatro balazos, cosa de arruinar los cristales de la vidriera y costarles más de trece pesos. Bonus sería darle a la fotocopiadora, supongo.

Voten. Pero la pregunta polentosa del día es: ¿Vieron que hace una semana al medallista-de-oro-olímpico-argentino en ciclismo lo agarró la gendarmería y no sólo lo cagó a palos (junto a sus compañeros) por andar en bicicleta en la autopista, sino que también a algunos les rompieron las bicicletas?

Sacados


Sacados y enloquecidos. Me refiero a los Kirchner, por supuesto. Más que de costumbre. Llevaba rato sin escribir y me di cuenta precisamente de que estaba dejando pasar muchas situaciones. La del fútbol arreglado, lo del payaso de Reutemann puteando, lo de la marihuana despenalizada para el consumo, lo del prefecturiano que se defendió a tiros y resultó ser un asesino nomás porque salvó la vida, y otras cositas. Pero escuchando la radio…

Abro paréntesis:
(porque ahora no miro la tele: la uso únicamente para jugar a los videos, porque tengo un conflicto de intereses con la empresa proveedora de cable que quiere que le pague, y yo no estoy de acuerdo porque no tengo dinero, y voy a esperar a que baje el precio de sus servicios para volver a conectarme, ya que me contó mi cuñada -que trabaja en esa empresa- que están desesperados, ya que desde que pasó lo del fútbol gratis, ellos no dan abasto para manejar los llamados de gente que pide la baja)
Cierro paréntesis.

… pude enterarme de algo que me llevó a repensar la bandera de los Kirchner, esa de los derechos humanos y la lucha de la libertad de expresión. Esa bandera de discurso vacío que los tiene sacados, enloquecidos, y brindando la imagen terrible de un dóberman de ojos vendados que tira tarascones en todas direcciones. Pero recapitulemos.

Evidentemente, el discurso de los derechos humanos le ha resultado efectivo a la presidente. Así como en los Estados Unidos cualquier cosa que termine en “que no vuelva a suceder el 9/11” es apoyada por todo el pueblo, del mismo modo le ha funcionado a la presidente eso de meter a los desaparecidos hasta en las propagandas de Serenito, lo que es decir, todos sus discursos. Y ojo, que no estoy cuestionándole la oratoria, sino más bien todo lo contrario. Cristina Fernández es probablemente la mejor presidente que la Argentina ha tenido en toda su historia en lo que se refiere a los discursos (es, por ejemplo, la única capaz de abrir paréntesis extremadamente largos y retomar el discruso sin desorientarse). Habla muy bien, realmente. Es la que mejor improvisa después de Aníbal Fernández, quien viene a ser una cosa así como un Octavo Dan en Debate estilo peronista, mientras que Néstor parece (diría una conocida mía) “un presidente de centro de estudiantes desbordado, que amenaza y grita”.

Pero cuando escuché que comparaba los goles secuestrados por “Torneos y Competencias” con los ciudadanos secuestrados durante el Proceso de Reorganización Nacional, medio como que me hice caca o algo así.

-¡Por el tridente de Neptuno! –pensé-. Se le salió la cadena a la loca de mierda ésta.

Y corrí en dirección a la biblioteca, hasta alcanzar el muro falso detrás del cual guardo mis armas. Pero antes de hacer girar la empuñadura de la espada de la armadura (que decora la habitación) y activar las rejas anti-zombi que rodean mi propiedad, entendí que la presidente había sufrido, probablemente, un nuevo cambio en su medicación.

Unos pocos días después, con el asunto ese de la nueva ley de radiodifusión que se quiere aprobar, la hipótesis se confirmó. Porque la presidente entró a decir que la ley ésta de la radio era la radio de los dictadores y gracias a esta gestión iba a pasar a ser la ley de los desaparecidos.

Pero volvamos a lo que hoy escuché en la radio.

Resulta que una mina (estudiante universitaria) lloraba y contaba que en Santa Cruz (más precisamente en Caleta Olivia) se había reunido un grupo de mas o menos, aproximadamente, doscientos trabajadores. Se habían reunido estos fulanos (en su mayoría mujeres) para reclamar trabajo o algo así, inspirados quizá en la manifestación (o algo así, porque simpre es algo así) de los trabajadores petroleros. Pero el gobierno reaccionó enviando un grupo de efectivos que tiraron gases a diestra y siniestra. O a siniestra y siniestra, porque se supone que el Kirchnerismo es la izquierda, o algo así. Eso dicen ellos. Yo conozco pocos tipos de izquierda, y los que conozco manejan automóviles cero kilómetro y viven de rentas. Pero les decía, además de los gases, cagaron a palos a una buena cantidad de manifestantes y luego los subieron a móviles sin destino fijo, valga la redundancia.

“Hoy estamos buscando desaparecidos”, llegó a decir la minita entre sollozos que me recordaron a los emitidos por la última mujer a la que proporcioné mis servicios sexuales. Hey, la culpa fue suya. Yo antes de empezar le había dicho que “era muy gruesa”.

Y yo me pregunto, entonces, digo… ¿No será que seguimos aún hoy en una dictadura? No crean, por favor, que he caído en el cliché. No es así. Lo que creo haber entendido es lo siguiente: No es que hoy los gobernantes sean menos dictatoriales que antes: lo que pasa, es que hoy la gente corre. Alcanza con demorarse y no correr lo suficientemente rápido (o no querer hacerlo) para que te alcancen, a la voz de los derechos humanos. Para que tus seres queridos te tengan que ir a buscar a comisarías en las que nadie dice haberte tenido demorado, y donde nadie sabe donde estás. Así, yo también puedo ser presidente. Así, hasta Chávez puede ser presidente.

Porque derechos somos todos, pero algunos son más humanos que otros. Y destruyendo cualquier sentido narrativo que pudiese haber tenido este artículo, la pregunta derecha y humana del día es: ¿Cree usted que se hace bien despenalizando el consumo de sustancias abrumadoramente alucinógenas cuando la presidente recurre a ellas de todas maneras? Antes de decir que sí o que no, le pido que tenga en cuenta lo siguiente a fin de no volverse involuntariamente hipócrita cayendo en un berenjenal del que no es capaz de salir. Créame, no es capaz.

1) La droga no es mala: lo que hace alguna gente cuando se droga es lo peligroso.
2) Lo que quiere decir que la gente es la peligrosa, y no la droga.
3) Porque la droga es un objeto inanimado, incapaz de daño por si mismo.
4) Como las armas de fuego, que son malas en malas manos.

¿Está usted a favor de la libre tenencia y portación de armas de fuego? Yo sí, y por eso es que, aparentemente, estoy a favor de la despenalización. No sabía, pero parece que sí, lamentablemente. Aunque yo muy bien no entiendo, ya que la cosa sigue más o menos como antes. Digo, en mi barrio la gente pasa fumandose un porro y lo más tranquilos todos. La diferencia está en que ahora ya no va a ser delito vender, debido a que no hay regulación y a que el criterio de un policía va a ser el que diga si estás o no traficando.

Está muy complicado eso de vivir en este país. ¿Se enteraron de eso de que Holanda está importando presos de otras cárceles de otros países europeos debido a la baja tasa de delincuencia que está por dejar sin trabajo a mucha gente del servicio penitenciario nacional?

Yo creo que lo dijeron nomás para reirse de nosotros. Como cuando alguien se lamenta y dice que va a tener que va a tener que gastar un montón de plata para agrandar el garage y que le entre la 4 x 4, o algo así.

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