Feeds:
Entradas
Comentarios

Mierda, que el tiempo pasa.

Hoy se me dió por ver si Podeti todavía existía. Y existía, todavía, si bien lleva meses de no publicar para “Yo Contra el Mundo”, blog de los de antes, suerte de sobreviviente, especie trastornada de Milla Jovovich del mundo de los blogs. Y ahí, a un costado, estaba en link a Damos Pena, que resulta ser, entonces, más viejo de lo que parece.

Escribo esto más bien porque me pican las manos, porque escribir para este blog fue, es y será divertidísimo, pese a que hacer humor de actualidad hace que la gente se ponga más loca que hace… no sé… siete, ocho, nueve años, cuando este blog era niño y bueno. Ahora, si decís algo medio gorila, la gente se pone loca, te pregunta si querés que vuelva Ménem. En el peor de los casos te dice que todos siempre robaron. Los peores te dicen que Massa va a arreglar todo, y que Insaurralde lo va a ayudar. Fíjense como será de viejo este blog, que cuando se abriò allá lejos y hace tiempo, ni siquiera se sabía que existía un Insaurralde. Muchos de los que blogueaban vieron publicarse sus libros, y otros tantos se habrán muerto en la tragedia de Once, o en alguna otra cosa de esas que andan matando gente por estos días. Los motochorros, por ejemplo, que eran menos frecuentes, aunque más no fuese de nombre, tiempo atrás.

Yo ahora tengo un hijo rubio y de ojos azules, pinta de nazi, de ocho meses hoy cumplidos. Yo ahora escribo cosas serias en inglés y enseño cosas mucho más serias todavía. La mayoría de mis entusiasmos humorísticos son el combustible de mis clases, y el resto del tiempo me lo paso en el gimnasio o viendo a mi hijo descubrirse el pito y las bolas, pasatiempo que lo tiene muy entretenido (y a mi, por elevación).

Me pregunto en que andarán los que alguna vez fueron lectores. Ahora existen cosas como Tinder, Pinterest, y el loco Twitter al cual me quise unir pero que me la suda con esa cantidad tan reducida de caracteres.

Realmente, me pregunto. Fueron buenos tiempos. ¿Va a cumplir diez años este horrible sitio web? ¿Còmo fue que pasó eso? ¿Valdría la pena volver, con 32 años?

Digo, mis erecciones siguen siendo magníficas, pero los viejos no le gustan mucho a nadie…

Primero, cabe aclarar que mi cuenta de Facebook de Mantis se rompió o algo así, por lo que cualquier cosa que me hayan querido hacer llegar a Facebook no la voy a ver. Tengo el otro Facebook profile, de tipo serio, de última me hablan por mail. Tampoco reviso mail. No sé a que viene todo esto, pasa que encontré que en el correo me sugerían medio millón de cosas y no puedo ver ninguna de todas ellas. A otra cosa, mariposa y pido disculpas.

Resulta, que hace mucho que no publico nada. Mucho. Y tengo muchas, muchas cosas nuevas para contar, pero las razones de porqué escribo (y publico) de vuelta en este horrible sitio web, son para revisarse. 

Todo comenzó una semana atrás, durante una clase en la que yo era alumno, y se nos pedía escribir algo. Se dio el hecho de que lo que nos pedían escribir, era algo del tipo “instrucciones graciosas” o “poéticas” o ponele no se que mierda, pero algo como parodiando el asunto ese de dar instrucciones, como hace Cortázar en uno de esos libros de cuentos suyos que son todos iguales. Y como yo andaba con una paja bárbara y tenía una PC frente a mí, me dije: “¿No había una categoría en Damos Pen@ que era de guías, listas y manuales?”

Resultó que sí, había. Y me puse a leer.

Leí cosas viejas, de años atrás. Cuatro o cinco años para atrás, de la buena parte del archivo. Y de repente me encontré divirtiéndome muchísimo, cosa que me puso de muy, buen humor. No por divertirme, sino por divertirme leyendo cosas mías, que no recordaba haber escrito. Sin darme cuenta, me hice el mejor elogio de todos, que fue el de encontrarme entretenido. Como era de esperarse, nada de lo que aquí supe publicar se adapta a las necesidades de la matería que estoy cursando, probablemente porque no pasa una oración sin que yo elogie mis bíceps, hable de miembros o de cosas relacionadas a la pedofilia. Muy buen material todo, pero poco compatible teniendo en cuenta que no sería yo capaz de editar y censurar en nombre de una carrera universitaria. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.

Por eso, y como adelanto de lo que se pueda publicar a futuro en este horrible sitio web, es que les prometo lo siguiente: tratar de escribir un artículo semanal. No puedo publicar mucho (todo) de lo que estoy escribiendo por motivos profesionales/editoriales que me impiden postear aquí cosas pendientes de resolución, pero podemos conversar de otras cosas. De Cristina Kirchner y Lanata no, porque ya hablamos mucho de eso en su momento, y me chupan la pija todos.

Pero podemos hablar, no sé, de otros temas. De que mi esposa lleva en su interior una pequeña mantis, por ejemplo. Aquí el documental que hicieron durante la primer parte del proceso.

No, del proceso de reorganización nacional, no. No sé que carajo tendría que ver una cosa con la otra, realmente. Cada vez leés peor.

http://www.youtube.com/watch?v=__mfcWzWXcg

Buenas, buenas.

Antes de seguir, me atajo. Si ven que no se escribe en ese horrible sitio web pero tampoco se lo cierra, es porque no se cierra. Así que, bueno, nada, eso. Que no les escriba nada no significa que no los quiera, como bien saben mis parientes, mis amigos, mis afectos, y todo el que alguna vez tuvo tipo alguno de interacción conmigo.

Un vez dicho esto, les cuento que estoy escribiendo, pero no cosas para el blog. Estoy concursando en algunas cosas con ensayos, libros álbum, literatura infantil (era obvio que iba a terminar dedicándome a eso, por lo de los chistes hímenes, el camión de helados, etc.) y cuentos, esas cosas. También novelas, y una cosa de zombies que está re buena, no como “The walking dead”, que se convirtió en el enmbole más decepcionante de la tele en esta última media temporada.

Los mantengo al tanto. Pero yo si fuese ustedes estaría más pendiente del dólar, digo, está muy caro. Como la nafta. Desde que Moreno dictó el congelamiento de precios la subieron 3 veces en donde cargo. Mejor que descongelen los precios porque si no sube un poco, voy a tener que vender el auto, o mi cuerpo para pagar el auto. Y mi cuerpo es un gran cuerpo, pero a estos precios no hay cuerpo que aguante.

CALOI

Acabo de escuchar que se murió Caloi, y eso me pone algo. No triste, porque no corresponde fingir que se compunge uno por alguien tan lejano. Pero sí me lamento que se haya perdido un tipo que, aún más cuando joven, era un genio de puta madre.

Quizá el homenaje más obvio es el que está implícito. La última vez que escribí, hizo falta que un tren se reventara contra la estación Constitución matando a no se cuantas personas, y mutilando (física y mentalmente) a muchos otros. En serio, en serio. ¿No leen los diarios. che? Hubo una época en la que los trenes andaban mal en la Argentina, pero ustedes que son jóvenes tienen que buscar en los archivos para verlo. Ahora por suerte andan bien.

Quiero decir, que se muera Caloi es, en términos confusos, tan doloroso a la patria como lo hubiese sido que ese tren hubiese chocado contra un avión en el que viajaban nuestros atletas olímpicos rumbo a las olimpiadas y un grupo de científicos de los que combaten el cáncer, y los restos de Jorge L. Borges, y mi memory card con todos los luchadores del Tekken 3 desbloqueados.

Esto es de una Feria del Libro que recuerdo con enorme cariño. Y este post no está en Arial porque esta mierda de WordPress no me reconoce el html. Supongo que el html no existe más; hace tanto que no escribo que ahora los jóvenes usan un nuevo estilo de publicación en el que se incluyen a un grupo de coreanos andróginos bailando y cantando en lugar de letras, como si fuesen jeroglíficos.

Porque eso es lo que hacen ahora las adolescentes: mirar a coreanos bailando y cantando, ¿vieron? Yo preferiría que mi hija estuviese a los besos con el Tony Barijho en la puerta de mi trabajo.

 

 

Snake…? SNAAAAAAKE!

 

Resulta que estoy escribiendo otra cosa y por eso el blog está de vacaciones, pero me veo en la obligación de comentar que la gente del programa de Ernesto Tenembaum acaba de musicalizar sus charlas y declaraciones acerca del accidente ferroviario utilizando una canción llamada “The best is yet to come”. Canción sacada del Metal Gear Solid. Existe algo llamado internet que tiene un Youtube adentro con muchas canciones y videos, y pueden buscarlo ahí si quieren saber de que estoy hablando.

La cosa es que, ahora no puedo sentirme genuinamente apenado debido al accidente. Sé que se murió gente y que debe haber muchas personas arruinadas de por vida, pero mi cerebro está mal cableado. Cuando yo veo que alguien de los medios locales usa un tema de videojuegos para algo, me pongo de buen humor, porque siento que alguien está mandando un mensaje a todos los nerds y geeks que andamos por la vida disimulando nuestra identidad, y que esperamos el día en que podamos sacar nuestros uniformes como los mosqueteros en la película de los mosqueteros en la que no está Charlie Sheen. La vez anterior a ésta fue cuando tratando de comunicarme con un departamento de sistemas me pasé dos minutos escuchando el tema principal del “Monkey Island”. El tipo se cagó de risa cuando lo desafié a un duelo de insultos a la voz de: “Luchas como un granjero”.

Lo que me preocupa es que un día de estos se muera, no sé, ponele, Amado Boudou, y a alguien se le ocurra poner el tema de Aeris en el Final Fantasy 7. Porque me voy a emocionar y la gente va a interpretar cualquiera.

Nada, eso, quería contarles eso. Se me vino a la mente.

 

Ponerla a Macerar


Si, si, ya sé que todos están ocupados buscando a Candela. Pero yo quiero festejar que la encontré a Graciela Alfano. Porque me pregunto qué vale más, si encontrar a Candela o si encontrar a Graciela Alfano.

No se confundan: creo que es importante encontrarla a Candela, como sea que esté. Viva o muerta. Muerta, bah, porque pienso que efectivamente esta pobre chica está muerta y en una bolsa, por ahí. Digo, cualquiera que haya hecho un viaje fuera del conurbano sabe que la República Argentina es un enorme baldío en el que sobran los yuyales donde enterrar a alguien y que la encuentren dentro de cincuenta años, con suerte. Yo mismo a veces planeo hacer cagar al vecino que me chocó el auto y se hace el pelotudo a alguna persona al azar, cortarlo en pedazos, meterlo en bolsas, repartirlo en los basureros de los barrios cercanos una madrugada y ver si lo encuentran. Se me hace que debe ser re-fácil. Pero fácil mal, mal.

Dirán ustedes: “que enfermo hijo de puta, como va a joder con la nenita perdida”. Bueno, si, seguro, por lo del descuartizamiento también van a sospechar que mi terapeuta no está haciendo su trabajo. Pero la verdad es que eso de luchar por una causa que al Estado no le interesa (ya que no existe un organismo especializado y dedicado exclusivamente a buscar personas perdidas) se me hace de “desestabilizador anti-Kirchnerista”, cosa que yo no soy: mi rol es el de ser opositor suavecito. Además, soy profesor de pre-adolescentes y trato a diario con la negligencia y estupidez de demasiados padres a lo largo del año como para encima engancharme con un caso que salga en la televisión.

Esa línea de razonamientos, ligada indefectiblemente al hecho de que en esta tierra se supo desaparecer personas de la peor (o la mejor, si se rige uno por la efectividad y no por la moral) manera, me llevó a pensar en lo de Graciela Alfano, vieron ese asunto de la Alfano, que terminó diciendo que “si te acostás con un genocida no te acostás con los 30.000 desaparecidos”. Faaa… Sacale la pelusa a ese durazno.

Y es por eso que opté por escribir este artículo homenajeando la postura que tomó la Alfano. Pero no porque yo sea pro-dictadura (si quieren escribo otra cosa llena de locuras en la que sea así), sino porque lo que hizo la Alfano me pareció impresionante. Fíjense sino, que dejó pasar una oportunidad de oro de canonizarse, en una gestión de gobierno que es amiga de los derechos humanos relacionados a lo que algunos dieron llamar “el terrorismo que se enfrentó al terrorismo de Estado”.

Aquí les pongo lo que yo hubiese dicho, en caso de ser Graciela Alfano:

Sí, sí, me acosté con Massera, y fui su novia y su amante, porque no me quedó otra. ¿Vos sabés el miedo que tuve cuando me enteré de que yo le gustaba al tipo? ¿Vos sabés el miedo que sentía mamá cada vez que sonaba el teléfono en casa cuando el tipo se puso pesado? ¿Te creés que no dije que no varias veces hasta que dejaron una invitación para una fiesta y una foto mía en la casa de mi mamá? ¿Te pasó a buscar alguna vez un auto diciéndote que “el almirante” quiere verte esta noche? (lágrimas) ¡Yo así le salvé la vida a mi familia, pelotudo! ¡Estoy hablando con vos ahora porque me dejé fifar, me hice la novia y me salvé! ¿Te creés que no pasé por más miedo que el que vos vas a tener en tu puta vida?

Y listo, a la mierda. Discutime el hecho (falso, pero probablemente cierto) de que yo haya sentido miedo por mi vida. Discutímelo desde tu comodidad menemista. Discutímelo cuando tengo 58 años de edad y hasta me debés respeto porque soy una mujer mayor.

El Voto Masturbatorio

Como cuando escribí este artículo yo no tenía idea de que fuese a haber eso que son elecciones primarias, la verdad es que creí que mi voto castigo iba a ser el único voto que iba a emitir por un buen rato (me molestan estas cosas que me hacen interrumpir mis sesiones de levantamiento de pesas) y me quedé como en el molde, por decirlo de alguna manera. Votase a Cristina o no (siempre más cerca del no), iba a tener que lidiar con el hecho de que TENGO UNA DE LAS NETBOOKS DE CRISTINA MIRÁ LA FOTO JAJAJAJAJA. LA MIA DICE ANSES Y PRESIDENCIA DE LA NACION POR TODOS LADOS PERO ES GRATIS GRATIS GRATIS Y NO SE SI SIRVE PARA OTRA COSA PERO LE PONGO EL NINTENDO DS PORTABLE QUE TENGO INSTALADO EN EL PENDRIVE Y LO CORRE BÁRBARO JAJAJAJA…

compuPerdón, decía, tengo una de las netbooks de Cristina y el Plan “Educar igualdad y conectar o algo así. Pará que leo lo que dice: “conectar igualdad”, ahí está.

Y en mi conciencia pesaba eso de tener “la muñeca de Evita del siglo XXI” y no haberla votado nunca a la loca de mierda esa. Por otro lado también me da un poco de miedo pensar que lo del embarazo de su nuera era mentira y que terminaron por armar (pero dentro de la familia) una actuación semejante ala que armaron con lo del “desaparecido Geréz”, a quien lo podías ver tomando mate en la puerta de su casa acá en Virreyes. Se me hacía como muy macabro, y a mí me parece tonto hacer enojar a alguien que es capaz de hacer semejante cosa, porque yo también podría ser capaz de semejante cosa, y soy muy perturbadito y respeto a mis perturbados semejantes porque nunca se sabe. Pero les decía: sentía cierta necesidad de votarla a Cristina, y fue entonces que conseguí esta oportunidad de llevar a cabo algo a lo que me referiré de ahora en mas como a “Voto masturbatorio”.

-¿Por qué?-, se preguntarán ustedes, siempre llenos de preguntas en lugar de seguir leyendo. Fácil, porque es casi como un voto triunfador en democracia, pero no llega a serlo. Un simulacro. Un alguito. Paso a explicar:

Mientras miraba las últimas hojitas de mi DNI y caminaba rumbo a la escuela en la que me tocó emitir sufragio (que es “votar”, brutos de mierda) me di cuenta de que mis votos anteriores habían sido votos perdedores y honorables. Quiero decir: eran fieles a mis convicciones de votante, y habían sido todos rotundos fracasos.

Me di cuenta, entonces, de que era virgen en lo que se refiere al voto triunfante. Y como todo virgen, me pregunté acerca de lo lindo que debe sentirse la gente que vota y, horas después, ve a su candidato ganar y gobernar por cuatro, o seis años, o lo que dure el tipo a cargo. Porque mis padres lo experimentaron, y mucha gente que conozco también, pero yo no sabía lo que era, o lo que se sentía.

Son las diez y media de la noche del domingo (es probable que publique esto el martes) y con estos resultados, puedo decir que votarla a Cristina habría sido tener sexo. Sobre las características de esa relación sexual, bueno… todo cambia dependiendo de cómo la votaste a Cristina, o porqué.

Si la votaste pensando que es lo mejor y después disfrutás cada minuto, entonces debe ser como ponerla con esa mina que no podes creer haberte levantado, por primera vez. Esa mina a la que todos se quieren (y no pueden) voltear en la oficina, te la está chupando, y te va a dar la cola antes de que termine la noche. Y se siente así. En caso de ser mujer, cabe reemplazar lo anterior por: “Ese compañero de la facultad que maneja un 0km y te mira todo el tiempo y te busca para hacer los trabajos en grupo, no sólo tiene un termo sino que además lo sabe usar muy bien”. Votarla a Cristina así, debe estar re-bueno. Y yo no tengo nada contra la gente que la vota creyendo en su voto.

Me dirán ustedes que hay algunos que la votan porque es un voto seguro. Que un voto es un voto aunque no te convenza demasiado, y aun a sabiendas de que hay posibilidades más arriesgadas que no sabés si te harían mas o menos feliz, pero que resultarían cuando menos, distintas. Bueno, hay gente que a eso lo llama sexo marital. Si yo la hubiese votado a Cristina, hubiese hecho eso: ponerla. Un voto es un voto, y un culo es un culo.

Pero no la puse.

Hoy, votándolo a Altamira para presidente, me clavé un voto masturbatorio. Es parecido a ponerla, pero no tanto. Fue casi como ganar la elección, pero no gané. Y lo hice a solas, y a puertas cerradas. Tuve mi pequeña victoria, pero no gané en realidad. Y por eso, mi voto fue masturbatorio. Me provocó un pequeño bienestar, pero nada más.

La pregunta entonces es: “¿La pondré en octubre?”

Me guardo eso de ponerla para más adelante, supongo. Imagino que no va a ganar la persona a quien vote próximamente, pero es seguro que no voy a clavarme otra paja con Altamira. Y menos mal que esta afirmación la están leyendo ahora y no al principio del texto, porque ahora que la veo así escrita, puede dar lugar a horribles confusiones. Quiero decir: Altamira tiene a todos sus seguidores, y no necesita a un burguesito de derecha como yo para agrandar su padrón: para eso están Mariano Ferreira, los anarquistas de papá en Vento y todos esos porreados que no saben ni donde están parados y van a ir a votar mañana lunes, o que se quedaron leyendo a Marx y se les pasó la hora. Sabe Dios que si yo fuese archimillonario no usaría mi dinero para acabar con las desigualdades sociales. Es más, no usaría papel higiénico en el baño, sino que tendría un cesto de mimbre lleno de chinchillas vivas y me limpiaría el culo con ellas. Que lo voten ellos: yo ya me puse contento sabiendo que van a estar en las elecciones de octubre. Como quien mira un video porno, los usé a la distancia y ellos me usaron sin conocerme. Nada más.

Y si la persona a quien pienso votar no va a ganar de todas maneras, bueno, a seguir virgen. Así me aseguro de no contagiarme nada (el Kirchnerismo te baja las defensas y te expone al Peronismo, que es una de las más letales y endémicas enfermedades de transmisión sexual), mas allá de que todos corramos el riesgo de que nos rompan el culo el culo.

Por eso, si alguien quiere desflorarme (¿se escribe así?) les pido que sea con una chota enorme, cosa de que las posteriores no duelan tanto, o inclusive “bailen”, en caso de ser posible. Es una de las hipótesis que tengo acerca de lo que hay que hacer si vas a prisión: tenés que hacer que te viole primero el que la tenga más grande.

Tengo muchas hipótesis, sí.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.