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Archive for the ‘Científicamente’ Category

Ah, bueno. Sí, acá estoy. Más muerto que vivo.

Resulta que escribo sin saber muy bien por qué, pero la verdad es que todo lo que vengo haciendo, de un tiempo a esta parte, lo hago también sin saber por qué. No les voy a decir que vivo el presente y nada más, pero tampoco estoy así como enganchadísimo con la idea de vivir hasta los setenta y pico, tener jubilación y esas cosas. Con tener una moto de 50.000 dólares y morirme a los 35 estamos bien. Digamos que estoy hasta las manos de mismo, o algo así. Para peor me quedé sin turnos con el terapeuta hasta dentro de un mes, así que si mato a alguien para hacerme un par de medias con la piel de su matambre, supongo que el juez me va a hacer la segunda, digo.

Pero lo que me lleva a escribir es el tema de las elecciones que se vienen. Lo de votar, vieron ustedes como es. Me cuesta escribir en este blog acerca de cuestiones electorales… de candidatos y esas cosas.

Me cuesta. En una de esas se debe a que no estoy pisando tierra firme con mis opiniones y sentencias, de un tiempo a esta parte, y me preocupa el hecho de que alguien pudiese tomarse en serio este artículo, y luego salir votando como alma que lleva el diablo. O quizá se deba a que no me siento en condiciones de aconsejarle nada a nadie, mucho menos aún recomendarle a alguien la forma de terminar de degollar a la patria esta de la que nos toca participar a diario. Pero creo que en realidad, creo que se debe a que la última vez que escribí algo para este blog, yo tenía como 16 años y no votaba. Sí, debe ser eso.

No creo que los políticos argentinos sean los peores del mundo. Tampoco creo que sean los más corruptos. No creo que la corrupción sea una cosa argentina, del mismo modo en que no creo que La Tierra sea el único planeta habitado. No creo esas cosas por el mismo motivo: porque no me siento tan especial; tan único en el Universo. No creo que seamos tan especiales. Y por eso no voy a despotricar contra las decisiones de nadie. Si un intendente dice que cuesta tres millones de dólares asfaltar veinte cuadras, será porque es así. Si las Abuelas de Plaza de Mayo dicen que no sabían que el tipo Schoklender éste andaba en dos ferraris y cuatro yates y una nave espacial al mismo tiempo (porque el que se compra una Ferrari no le saca fotos ni la muestra, ni se saca fotos en el yate porque es un enamorado de la discreción), será porque el tipo se robó toda la plata sin que nadie se diese cuenta. Porque era un genio, ponele. Si la gente lo escucha a Solá hablar acerca de los problemas de la provincia de Buenos Aires y le cree cuando dice que puede arreglarlos mas allá de que cuando fue gobernador no hizo nada más que empeorarlos, será porque es así, y porque puede arreglarlos. Y si la gente lo vota va a ser porque tenía razón en lo que decía, o al menos, en cómo decía lo que decía. Si la gente se cree que Massa hizo algo en Tigre nomás cuando vino a cosechar lo sembrado por Ubieto y el vecinalismo de Tigre, será porque es así, y el cínico de mierda es uno. Si a Pino Solanas le da lo mismo ir a presidente de la república, que ir a gobernador de la provincia, que a alcalde de la ciudad, que a comisionado de Ciudad Gótica, que así sea. Sin rencores. Yo soy hincha de Boca y me creo que Palermo fue mejor que todos, porque me hace feliz. Porque esas mentiras son el vaso de leche tibia que me hace dormir durante las noches. (Mentira: sigo sufriendo de insomnio, pero la frase estaba buena como para desperdiciarse)

Por eso (porque creo que la Argentina es un lugar como cualquier otro donde los candidatos son como los de cualquier otro lado) en estas elecciones, mi voto va a ser castigo. Revanchista. Castigo, castigador.

Mi voto va a ser un voto castigo. Así como mucha gente lo votó a Ménem para castigarlo a de la Rúa, nomás para que terminara ganando Kirchner, que era un malo por conocer. Así como mucha gente votó a la Alianza de Chacho Álvarez y Fernando de la Rúa (en Internet hay como tres formas distintas de escribir el apellido de “Chupete”), para castigarlo a Ménem. Mi voto va a ser un voto bien argentino: un voto castigo.

La verdad es que, me parece, me temo, me da la sensación… de que voy a terminar votándola a Cristina. Pero no porque crea que es la mejor opción, ni por miedo a que las cosas “cambien” y pueda darse una crisis como la de hace diez años. Sino porque -con su actuación de presidenta y todo- está siendo la menos ridícula.

¿Y por qué es castigo ese voto? –se preguntarán mis lectores al tiempo que se mueven entre pestaña y pestaña del navegador, leyendo mi blog, trabajando y visitando páginas web porno al mismo tiempo. Estos lectores míos… jajaja… ¡qué locos que son!

Mi voto es para castigar a la oposición, que está más impresentable que nunca. Porque yo soy más bien de derecha y radical de corazón y de sangre y de costumbres y de familia, y la boina blanca no se mancha. Va a pasar mucho tiempo antes de que yo vote a Francisco de Narváez para cualquier cosa. “Unión para el desarrollo social”, le dicen. Sí, cómo no. Fuck you. In the asshole. In the asshole with a brick.

Pero no es sólo esta jugada de Ricardito: la oposición toda es un sainete de disparates tan grande y tan poco serio, que prefiero castigarlos ahora, antes de que ganen dentro de cinco años (después de que la burbuja económica-pseudo-menemista ésta en la que los récords de venta de 0km se baten semana a semana, y la gente se compra televisores más grandes que la mesa de la cocina para ver los mismos partidos de fútbol de porongas 0 a 0 que se pueden ver en una tele blanco y negro de catorce pulgadas, se reviente manchándonos de mierda y sangre a todos) debido a un voto castigo contra Cristina. Hasta me da miedo eso de verlo al coso éste de Midachi en una boleta y luego, empujado por la medicación y la falta de sueño, terminar cortándome la chota y arrojándola desde un auto en movimiento. Y si Cristina no se postula, entonces ahí si que como que no voy a tener ni la más puta idea de qué hacer.

Pero como tampoco tengo ni la más puta idea acerca de qué hacer conmigo hoy en día, cuando faltan varias semanas para las elecciones, bueno, digamos que tampoco me modifica demasiado el panorama, ponele. Por lo que la pregunta del día es:

¿A quién va a votar usted, y por qué?
Obvio, el voto es secreto. Pero puede usted decir, por ejemplo, que lo va a votar a “Alsonfín” en lugar de “Alfonsín” o “Carmi” en vez de “Macri”, y nadie sale lastimado. En serio, pónganse las pilas, que ando con ganas de agarrarme a las puteadas, discutir, abrazarme llorando y brindar por los lectores que ya no están.

Si son ciudadanos, den la cara por el voto.

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Resulta, resulta, que hoy no voy a ir a trabajar, creo (para cuando ustedes lean esto, ya no habré ido a trabajar, seguramente). Estoy con algo que muy bien no se que es. Podría ser hernia de disco o ciática (se le dice así a las cosas que te pasan con el nervio ciático). O un tumor. Yo por las dudas nunca descarto que cualquiera de mis síntomas pueda deberse a un tumor, porque viste que si resulta que era un tumor y no te preparaste para eso, es peor que si pensabas que tenías un tumor y después no era un tumor. Desde que vi la película “Fenómeno” con Travolta, que pienso así.

Y esto de la columna (vamos a referirnos a esta nueva circunstancia como “ciática” a fin de ser breves y no complicarnos con fines narrativos) no es sino la última de mis adquisiciones en lo que a padecimientos se refiere. Quizá porque estoy aburrido y no está cargando bien el sitio web porno que más frecuento me gusta compartir este tipo de cosas y la opinión de ustedes me parece valiosa, es que paso a tratar de enumerarlas. Además, es probable que el psiquiatra al que voy a ir a ver me pida una lista de síntomas para así poder medicarme. En una de esas alguno de ustedes también se está volviendo progresivamente loco y me puede recomendar algún remedio casero que no tenga nada que ver con la masturbación. Digo, porque ya probé con eso y no hubo cambios.

La ciática. Como les decía: lo más reciente. Ayer anduve en moto (de un tiempo a esta parte hago prácticamente todo en moto) y empecé a sentirlo. Hace una semana compré una mochila nueva y no la siento incómoda, pero eso no ayudó. Creo inclusive que se debe a la mochila, ya que hasta ahora yo había estado yendo a laburar con la moto y un bolso cruzado sobre la espalda, pero qué se yo. Tampoco es que lleve cosas tan pesadas en la mochila, digo… si con 28 años no tengo la suficiente salud como para llevar una mochila con una cartuchera, dos cuadernos, una botella de agua y un par de fotocopias, más me vale ahorcarme en el baño, usando mi propio miembro como soga. Si mis alumnos pueden hacerlo, yo también. No, lo de ahorcarse con el miembro no. ¡No, pará! ¡No, no es que le haya visto el miembro a alguno de mis alumnos y sepa si puede ahorcarse o no con él: me refería a lo de poder cargar la mochila! Jajajaja… ¡Son unos locos, ustedes, eh! No tengo mi copia del código de convivencia encima, pero estoy casi seguro de que no se supone que un docente les vea los genitales a sus alumnos… Jajaja… A menos que ellos ofrezcan mostrártelos en el asiento trasero de una Fiorino sin patente después de una Cepita tuneada, supongo. Ahí debería ser distinto.

Asma. Resulta que se me complico el tema respiratorio. Ahora estoy en tratamiento con un aerosol preventivo para todas las mañanas y todas las noches, y una pastilla antes de dormir. Al principio una de las drogas me provocó palpitaciones (no leo los prospectos médicos porque voy al médico dando por supuesto que el médico estudió y me va a dar algo que me sirva). Y me puse a buscar fotos en Internet pero me dan impresión los bronquios. Me queda el consuelo de que peor la están pasando los japoneses, que a esta altura del partido ya se ponen contentos comiendo sushi de algo que no debe ser muy distinto al pescado de tres ojos de los Simpsons.

Visión borrosa. No veo bien, y me mareo. Digo, veo peor que de costumbre, considerando que uso anteojos desde que tengo memoria. No sé si se deberá a que hace poco se me rompió uno de los cristales de los anteojos y en una de esas en el laboratorio le erraron y me pusieron cualquier cosa, o si se deberá al mal estado cerebral. O al tumor.

Me molestan muchas partes de mi cuerpo. Y entran dentro de esto los accesorios, como por ejemplo: anillos, pulseras, reloj, etc. Me molestaron tanto los aparatos de ortodoncia que terminé por quitármelos sin ayuda de la especialista (léase: me los saqué con la Victorinox en un momento de lucidez). El problema toma otra dimensión cuando uno (o sea, yo) cae en la cuenta de que también me molestan partes del cuerpo de las que son no-removibles, o que son obligatoriamente “permanentes”. Porque además de los anillos también me molestan la nuez de Adán, las uñas, el cosito que separa las fosas nasales (me gustaría tener una sola fosa nasal alargada) y los huesos de los dedos de las manos.

Insomnio. Me despierto mucho durante la noche, y no logro dormir como una persona seria. Llevo un trimestre de dormir 4 horas al día, como mucho. O sea, vengo a ser como Cristian Bale en “El Maquinista” pero con la convicción de que después no voy a ser Batman. A la noche me da mucho calor, y me molesta toda la ropa, y entonces me desnudo, y me despierto estornudando porque no soy lo suficientemente hombre como para dormir destapado, en bolas y con la ventana abierta. Y tengo sueño durante todo el día. Y me hace mucho frío durante el día, lo cual me lleva a hacer mucho pis.

Estrés. Uno de los principales síntomas del estrés es el cansancio, debido a que una persona estresada consume más (léase: necesita más vitaminas, proteínas, etc.) de lo que tiene. Imagino que podría solucionarse con un suplemento dietario. Pero también imagino que podría solucionarse si entrase yo a un shopping con una escopeta dispuesto a aplicar el famoso “rifle sanitario” sobre los desconocidos que compran camisas de 600 pesos cuando todos sabemos que una camisa de hombre no puede costar 600 mangos ni viniendo con una netbook de regalo.

La mandíbula. Después de comer, quedo todo acalambrado, como si la mandíbula se hubiese agotado de tanto hacer fuerza para masticar. Hay una enfermedad que te traba la mandíbula, no me acuerdo si se llama escorbuto o brucelosis o botulismo o algo así. Pero debo tener eso. Creo que podría curarse si me compro una cabeza de caballo embalsamada en una casa de antiguedades y, tras vaciarla, sacarle los ojos y abrirle la boca, la coloco sobre el frente de mi moto, cosa de que de noche cuando se prenda la luz parezca que estoy montando un corcel del infierno.

Cálculos en la vesícula. Esto es curioso, porque si bien es un padecimiento real diagnósticado, la verdad es que desde que se me entró a jorobar todo lo demás, fue como que la vesícula dijo: “Bueno, no me va a dar bola y entonces no lo jodo”, porque no la estoy sufriendo. No tengo patadas al hígado ni cólicos ni nada.

Depresión o algo así. Tengo gente cercana que cree que en realidad lo que tengo es una sucesión de hechos y traumas no resueltos, una depresión terrible que se agrava exponencialmente y que todo los malestares físicos en realidad derivan de estar deprimido y que por eso estoy manifestando todo lo demás físicamente. Lo curioso es que la gente que me dice ese tipo de cosas es gente que está haciendo terapia porque tiene sus propios trastornos mentales no resueltos, lo cual me lleva a desconfiarle de las apreciaciones. En cierta forma, prestarle atención a gente en esa condición es el equivalente a juntarte a estudiar para preparar un examen con un compañero que ya reprobó tres veces el examen y tiene “experiencia en el asunto”.

El hecho de tener más trabajo que el año pasado (ahora estoy dando algunas horas en el secundario de dos escuelas además de la escuela en la que trabajo todas las tardes) tampoco ayuda (más aún cuando en uno de los cursos tengo media docena de alumnos con desórdenes diagnosticados y padres de los que se arreglan poniéndolos en una morsa y apretándolos hasta que se les salen los ojos), pero fue una medida de precaución que tuve que tomar. Por si acaso. Por la plata. Por si en mi familia de repente sentían que estaba demasiado peligroso como para seguir teniendo armas de fuego y me las escondían (minga me vas a dejar indefenso. Cuando uno se vuelve loco necesita poder defenderse más que nunca). Me queda el consuelo de que peor la están pasando los músicos del Colon esos a los que Macri echó porque es un millonario malo.

En casa están todos recontentos conmigo, si. Lo mejor es que cuando me dicen que no estoy bien, yo respondo: “¡Ustedes creen que estoy loco, PERO LO ÚNICO LOCO SON MIS PRECIOS!”, como si se tratara de un comercial televisivo yanqui de los 80, y hago la mímica de como si me estuviera poniendo una galera de colores y tuviese un bastón en la mano. Pero la pregunta del día es: ¿Qué achaque lo tiene a usted a maltraer hoy en día? No se hagan los sanos, que todos estamos medio hechos mierda de alguna u otra manera. Fíjense sino Patricia Miccio, que acaba de morirse tras luchar valientemente durante años contra el cáncer. ¿Vieron que yo tengo razón y que hay que elegir mejor las batallas? Yo, si hubiese sido ella, en vez de pelear contra el cáncer habría peleado contra una nenita santiagueña desnutrida de las que salen en los noticieros. ¡KO en el primer round, baby!

Y en otro orden de cosas, el otro día escuché un disco de Michael Bublé cantando sus propias canciones, y la verdad es que preferiría oír disparos de escopeta provenientes de la habitación de mis hijos antes que volver a escucharlo.

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Resulta, que se aprobó lo del matrimonio gay. Sí, primicia de Damos Pen@. Sí.

Meses atrás, en un principio sentí lástima y algo de vergüencita ajena al verlo a Pepe Cibrián haciendo ese show tan entretenido –y bastante extenso- del “Habla Marica”. Porque una cosa es verlo gritar en un canal de cable y otra es verlo repetir el acto En el Congreso, mientras se trata un proyecto de ley acerca del matrimonio entre personas de un mismo sexo. Mas allá de que creo que no es forma de pelear por una causa en el Senado, ante el escándalo, un mejor hombre no habría pensado algo así como: “Por favor, que alguien le ponga un pito en la boca al trolo éste”. Pero ese habría sido un mejor hombre.

Eso fue en un principio. Actualmente, creo que lo que Pepe Cibrián hizo fue muy de hijo de puta, y nada más.

derferUstedes saben que soy de derecha pero no del todo fascista, lo que bien sirve para entender cual es mi posición respecto al casamiento homosexual: me chupa un huevo y me parece medio pelotudo pero me encanta y me sirve para hacer chistes horribles todo el tiempo, haciendo enojar por igual a los conservadores fanáticos y a los defensores de las pelotudeces de moda que se la dan de “evolucionados” pero que en realidad son más hipócritas y conservadores que los primeros. Ustedes saben que a mí, los que me preocupan, son los zombies. Además, todavía estoy ocupado, haciendo duelo por eso de que los españoles salieron campeones del mundo.

¿Por qué es de hijo de puta lo de Cibrián, entonces? Porque miente. Y si alguno de mis lectores es homosexual –algo altamente probable, quiero decir, puede que muchos lectores varones se hayan vuelto homosexuales debido a que resulta resistirse a mis encantos tanto físicos como intelectuales, como así también es difícil negarse ante mi virilidad y mirada penetrante que hace que muchos tipos digan: “me encantaría verte haciendo el amor con mi esposa y luego conmigo”– me gustaría que saliese a reconocer tales circunstancias.

A mí me parece medio pavo lo de esta ley, pero no debido a que tema un “brote incontenible de homosexuales”, sino a que es poco serio el enfoque y son pocos serios los argumentos. Debido a que soy el tipo de estofado tibio al que nunca vas a ver marchando a favor o en contra de algo, podría llegar a pensarse que estoy escribiendo esto en defensa del homosexual que es puto y se la banca. Yo a veces no sé so soy de derecha o no (por ejemplo: si apoyás a los judíos sos de derecha. Pero si detestás a los judíos también sos fascista, y la verdad es que uno no puede estar bien con Dios y con el diablo), y es por eso que yo preventivamente despierto animosidades en todos los bandos.

Se habla de palabras emotivas y esas cosas. Para mí, palabras emotivas fueron las del señor Miyagi cuando, borracho, relata la historia acerca de la muerte de su esposa e hijo durante el parto. Lo extraño de Cibrián es que pese a ser un señor homosexual, parece una señora lesbiana. A fin de que la gente no se siga confundiendo, bien vale aclarar las razones que me llevan a decir que Pepe Cibrián es un hijo de puta que pasará a la historia ya no como un gran hombre del teatro, sino como un marica hecho ringtone a base de exabruptos. Lo dividiremos entre lo curioso y lo vergonzoso.

1) Lo curioso es que a los hombres homosexuales no se les impide adoptar niños. Pueden hacerlo, pero no en conjunto. Si no adoptan, es simple y llanamente, porque no quiere. Del mismo modo en que yo no adopto: porque no quiero. Eso, a mi entender, es igualdad. O equidad, por lo menos.

2) Lo vergonzoso, es que un señor (Cibrián ponele) se ponga a llorar a gritos y quiera convencerme de que hay chicos en las calles porque se le niega el derecho a adoptar a los homosexuales. Eso insulta mi inteligencia en varios niveles, debido a que los chicos de la calle tienen padre y madre, que ineficientes o no (ponele que seas de derecha y creas que a los padres de los pibes chorros haya que meterlos en cana), tienen obligaciones y derechos. Adoptar un chico de la calle es tan difícil como evitar una erección tras recibir un mensaje de texto de una compañera de trabajo que vive cerca de tu casa que dice: “Inventá que salís a comprar helado y ponerle nafta al auto, porque tengo que chuparte la pija urgente”.

¿Quiero que los homosexuales sean iguales ante la ley? Seguro. El Estado tiene la obligación de protegerlos. Me pareció siempre muy injusto eso de que a los putos no se les reconociese eso de poder sumar sueldos y pedir un crédito inmobiliario, juntos. Me pareció siempre innecesariamente cruel eso de que un “viudo-gay” no se quede con los bienes del muertito con el cual convivió del mismo modo en que yo me quedé con todos los bienes de mis anteriores esposas y novias, y amantes. Y meretrices. Pero con menos ruido que lo del matrimonio, se podrían haber logrado cosas mejores y más concretas impulsando una reforma absoluta y sólida de las uniones civiles.

Pero la iglesia es otra historia.

Todos sabemos que Jesús habría sido el primero en abrazar a un homosexual, pero lo peor es que los ignorantes recurren a dos situaciones que bien vale que aclaremos: La palabra de Dios no aprueba el casamiento entre dos personas del mismo sexo. De ahí para abajo, discutí lo que quieras. Yo soy conciente de que si no dejo de negarle mi ayuda al prójimo mirar películas en que muchos adultos se tecan e intercambian fluidos me voy a ir al infierno también, pero me hago cargo y no pretendo un recurso de amparo. Uh, taché mal. Nota: revisar antes de publicar.

1) Hay gente que cree que todo en la iglesia puede reformarse debido a que vivimos otros tiempos, y a que mientras no se toquen los “dogmas” de la iglesia, lo mismo da. Etc., etc., etc. Bueno, resulta que la idea de pecado es principalmente, la que define el asunto. Todos los dogmas, imagino. Y si la concepción de pecado es distinta, bueno sería legitimar un pecado a fin de igualar. Esa es una.

2) Hay gente que, además, cree que el problema se debe a que el matrimonio es uno de los sacramentos de la iglesia católica. Cuando el problema es mucho más serio.

Ahora bien, la iglesia católica es, sabidamente, una de las fábricas de pervertidos más fructíferas de los últimos siglos. Y yo creo que el abuso sexual está mal y me opongo a él, (excepto en casos de defensa propia o venganza, ponele que tu jefe te echa y tiene una nenita de siete años), pero eso de usar el abuso sexual como excusa para pedir por el matrimonio homosexual (caso de los putos que ahora resulta que quieren salvar a todos los niños del mundo, como Ricky Martin), o para arrojarse en su contra (como la iglesia católica, que ahora resulta que está preocupada por lo que se les pueda hacer a los niños) es flojito, flojito. Es una mentirita. Como cuando yo juego a que el vapor que sale de mi cuerpo después de ducharme en invierno es “cosmos” como el de los Caballeros del Zodiaco. O sea: me lo creo nomás un poquito. Hacerle creer a los chicos de la calle que van a ser recogidos por parejas bienintencionadas de anómalos sexuales es como que te den a elegir el color del martillo con el cual te van a dar un martillazo en la cabeza de la pija, quiero decir: de todas formas va a ser una cosa complicada.

Y por eso, mi apuesta (propuesta) es la siguiente: désele a los putos una chance, pero hágasele ver a los homosexuales la verdad del asunto.

Obviamente, la lucha por la igualdad de derechos no es tal. Es tan sólo un acto más de capricho antidiscriminatorio, muy a lo puto, semejante a eso de dejar de decirle mogólicos a los mogólicos, o tratar a los discapacitados como si tuvieran capacidades diferentes (aún no he podido encontrar un sordo que sepa controlar el clima) o decir que existen “culturas diferentes” (en lugar de reconocer que hay gente bruta e ignorante que se relaciona sexualmente con gente igualmente bruta e ignorante y tienen hijos y nietos y entre todos luego conforman toda una comunidad bruta e ignorante, mientras que otros pueblos avanzan).

Todo bien, digo, que hable el marica. Que grite el marica. Que cante el marica y que se case el marica. Pero con la verdad, porque de lo contrario le quita toda la legitimidad al reclamo, y los únicos perjudicados terminan siendo todos los maricas, precisamente. Pero en palabras de un conocido puto: “Al puto le encanta el cotillón”.

Mi cruzada es contra los papanatas, fundamentalmente. A este paso, mañana van a salir a exigir que se les respete el derecho a casarse con personas de distinto sexo.

Pero la pregunta del día es: Imagine que usted y su pareja se están por morir y no tienen familia a quien dejarle su hijito o hijita. Tienen que ponerlo/a en adopción. ¿Preferiría usted que su hijito creciera y fuera criado por una pareja de felices homosexuales sin problemas económicos, o por una pareja de felices heterosexuales sin problemas económicos? Puede elegir: tiene las dos opciones. En la respuesta a su pregunta está la respuesta a su pregunta. A ver cuan “progre” sos.

Feliz día del amigo para todos.

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Medio mentiroso el título porque tengo pensado decir todo lo que se me courra, u ocurra (dependiendo de mis errores de tipeo) respecto a los tipos estos que nos están representando tanto a nosotros como al hijo de Moyano o como a Mirtha Legrand. Porque en el Mundial, somos todos iguales, y si vas a querer que perdamos para que yo tenga que dejar de saber que va a haber algo que ver en la tele a cualquier hora, o lo que es peor aún, ponerme a estudiar, entonces vos y yo ya no podemos seguir siendo amigos. Por orden de cómo se me van apareciendo en esta cabeza llena de porno que Dios me dio, ellos son (y voy a hacerlo en varias partes porque de todas maneras nos queda algun partido más de mundial):

eSergio Romero. Me cae bien porque tiene nombre de Profesor de Inglés macanudo. Así a simple vista uno bien puede deducir que representa el típico salvaje argentino medio gritón y salido de “Opera Pampa” que le gusta a todas las minas esas que se hacen las sensibles y que buscan un hombre que no tema llorar (es mentira, eso no existe, te lo digo yo que aprendí que si vomitás llorando no te levantás a ninguna). Ni puta idea de donde ataja. En algún club medio amargo, seguramente. Lo mejor de Sergio Romero es la minita, Eliana Guercio. Sí, el tipo se la mueve. No tengo información al respecto, pero me imagino que se conocieron en la una Jornada de Lenguas Extranjeras de la Feria del Libro.

erGonzalo Higuaín. Yo una vez leyendo una Revista “EL Gráfico” cuando tenía siete años encontré una nota que le hacían al padre de este tipo, que decía “millonario y ganador”, en la que se lo mostraba vestido de smoking y con una pelota de futbol en la mano. Resultó que era porque a los de River se les dice millonarios, cosa que yo desconocía por aquel entonces. Les conté esto porque no se me ocurre nada acerca de este muchacho. Tiene cara de algo, pero no se de que. Algunas minas dicen que es lindo, pero a mí me parece que es el tipo de “lindo aburrido” con cara de deporte. Quiero decir, también tiene cara de tenista, o de rugbier, o de corredor jovencito de TC, o de jugador de volley, o de comedor de chicles en una publicidad de Beldent, o de muchacho pensando en su futuro en una publicidad de alguna universidad privada. Un embole. Aguante el Bati. Aguante el Bati un millón de veces. Ponelo a Martín o se arma.

mnMartin Demichelis. Me despierta cierta antipatía. Se está cogiendo (a menos que se haya separado) a la Evangelina Anderson esta, que está como para ponérsela hasta sacarle sangre. Es medio raro lo que me pasa con este tipo, porque cuando juega me da la sensación de que hace más o menos lo que cualquier defensor promedio en el Winning Eleven: a veces bien, a veces mal. Sin gloria, sin brillo, sin grandes cagadas, pero con toda la mediocridad del que se pierde en la historia de la redonda. A menos que salgamos campeones, supongo. A lo que voy es a que no lo vi hacer grandes cosas como para estar en la selección, cosa que si me pasó…

wsWalter Samuel (¡Ja! ¡Que pié que te tiré!). No me pregunten porqué, pero chateé una par de veces con su hermana. Es de Firmat, el tipo. Provincia de Santa Fe. Ahora tiene cara de tano viejo y medio loco. Por él se llamaba Samuel mi gato. Jugadorazo. Pelado como está, tiene un aire al cantante de Right Said Fred. Fijate y vas a ver que es así. Hablando de eso… ¿Yo no les conté que mi mamá lo cuidaba a Ricky Fort cuando era chiquito? Háganme acordar.

oNicolás Otamendi. Ni idea. ¿Habrá foto en Internet? Hay una. A menos que sea otro tipo de mismo nombre, ¿Le importa a alguien? Tiene nombre de prócer, eso sí.

ghGabriel Heinze. No sé si se deberá a su cabello o a su cara de loco, pero en cada slow motion que se lleva a cabo aparece él, gesticulando como si estuviera sufriendo un ataque de presión o algo así. Es muy gracioso.

nbNicolás Burdisso. Aguante el Nico, la puta madre. Aguante el Nico, aguante el Nico. Nico titular. Linea de cuatro: el Nico, Samuel, Schiavi y el patrón Bermudez. El “Chicho “ Serna no te administrará tan bien la pelota (mas allà de que era soberbio) pero con él pasaba pelota o pasaba jugador: las dos cosas juntas, nunca. Esos son hombres. Volvé, Chicho.

dmDiego Milito. Las paralelas, las simetrías, las semejanzas con Enzo Francescoli son tenebrosamente incómodas. Al estilo, parecido físico y desarrollo profesional se está comenzando a sumar el tono de voz. Da impresión, pero corre el riesgo de convertirse en un Julio Cruz cualquiera y terminar estando nomás para entrenar a los defensores titulares en el partido contra los suplentes.

jgJonás Gutierrez. Me hace acordar, por un lado, a mi perro Bugen. Tiene la misma expresión en el rostro. Lo apodan “galgo”. Y hace eso de correr para todos lados como un boludo sin que uno entienda muy bien las razones de semejante correr y recorrer. En una de esas es una promesa. O una malformación cerebral como la que hacía que Sorín corriese para todos lados hinchando las pelotas, interrumpiendo a sus propios compañeros o robánsole centros a los delanteros. En una de esas lo están sacando a pasear poco. En una de esas vive en un departamento y no tiene lugar para crecer. Y por otro lado me hace acordar al actor ese feo que a veces labura con Ricardo Darín haciendo de feo. El narigón, sí.

jsvJuan Sebastián Verón. Juan Sebastián Verón (born 9 March 1975 in La Plata) is an Argentine professional football player who currently plays as the captain and midfielder for Estudiantes de La Plata in the Argentine first division.

Verón’s career started in Estudiantes, continued in Argentina’s Boca Juniors, and included stints in several Serie A clubs (where he won the Scudetto with Lazio and with Internazionale, and a UEFA Cup with Parma), and England’s Manchester United and Chelsea. In 2006, Verón returned to Estudiantes, where he is team captain.

dmAngel Di María. Qué cara de infeliz y desnutrido que tiene el pibe este, pobrecito. Me cae bien por eso. Me imagino que si le das un paquete de chizitos no te lo sabe abrir, y al principio lo mira por todos lados hasta que se le explota, y entonces se asusta y lo deja y se esconde en un rincón, y luego lo olfatea y se acerca de a poco hasta que se anima y empieza a roerlos.

Mario Bolatti. Ni idea. ¿Es este? ¿Dónde está el Chelito Delgado? ¿Y Leo Rodríguez?

jmJavier Mascherano. Me parece que es otro de esos grandes futbolistas indiscutidos que la rompen y se perfilan como los mejores del mundo en la historia del deporte de todos los tiempos cuando juegan contra Venezuela o Canadá, pero que se mean encima cuando les cae un Ronaldo de 100 kilos y cuarenta y cinco años, y terminan por marcarse a ellos mismos. En la cancha se ven los pingos, querido. Y en esta foto te pareces a Alan, el hermano de Charlie en “2 And a Half Men”.

clementeClemente Rodríguez. Nuestra versión mongoloide de Roberto Carlos, aunque salvando unas distancias que son semejantes a las que hay entre las probabilidades que tengo de tener sexo con Megan Fox antes del martes, y las probabilidades que tengo de quedarme dormido frente a la PC tras haberme masturbado durante horas. El de la foto es Rodrigo Palacio, porque Clemente es muy feo, muy feo, pobre. Éste es mas lindo, derecho y humano.

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Cierto, el blog.

Era martes, pasado un rato el medidía. Estaba almorzando un churrasco pequeño de rosbif (si, vale que se escriba así) acompañado de unas hojitas de lechuga medio sabrosas debido al aceite de oliva, pero así y todo prueba evidente de un cierto cuidado que no llega a ser dieta de nadie pero que quiere bajarle algo de panza a alguien. Día posterior al feriado, me había pasado toda la mañana trabajando con las planificaciones de carpeta y evaluaciones para el mes y días siguientes. En la radio, Chiche Gelblung hablaba de esto y aquello, la gente se desesperaba debido a eso de que ahora uno le va a tener que pagar el sueldo, los gatos y la 4×4 a los perros horribles que juegan en la primera división del fútbol argentino, algunos se sorprendían (¿en serio? pero, ¿es en serio? ¿se sorprenderán en serio? ) hablando del enriquecimiento ilícito de los Kirchner, otros decían cosas acerca de la AMIA y su homenaje y mientras tanto yo me encontraba tratando de administrar el pan para que no faltase nada a los últimos juguitos y aceititos en el plato. Pará, martes es hoy. Bueno, entonces fue hoy. Hoy hace un rato.

De pronto, durante una pauta publicitaria, llegó la sorpresa. El aviso éste comienza con un llamado telefónico que no es atendido y termina activando el contestador automático de dos personas, que con voces de personas viejas, dicen algo acerca de haber salido a hacer no sé que cosa, muy joviales y llenos de energía ellos. Seguidamente, se escuchan dos mensajes: uno de la hija que llama para ver como están los padres, preguntándose las razones que los llevaron a no llamarla en varios días, y otro de un nietito de 9 o 10 años avisando que se viene un partido de fútbol al que tienen que asistir para hacer hinchada. A continuación el locutor empieza entonces a decir algo así como:

“No tenés porqué quedarte en casa y podés demostrarle a todos que seguís tan vital como siempre”. Al igual que ustedes, hasta aquí yo creía que se trataba de un anuncio de cartílago de tiburón, propóleo, “tónico revitalizante Simpson e hijo” o vitaminas para viejo de esa índole. Pero no. Resultó que no.

“Ahora tenés la nueva ropa interior descartable para adultos…” continuó diciendo el locutor. Y a mí se me fueron los alimentos por el tubito que no era, provocando una convulsión respiratoria que no calló las carcajadas. Creo que me desmayé y me desperté acostado en el piso de la cocina a la voz de: “no estaba preparado… no… estaba… preparado”, pero bien podría yo estar exagerando con fines humorísticos. Aunque me salió Tang de naranja por la nariz así que en una de esas aún estoy inconciente y esto es sólo una alucinación demasiado real. Demasiado real.

Pero me puse a pensar entonces –sin intenciones de caer en la burla eterna a los genios creativos de las publicidades- en la efectividad de ooootro aviso, gráfico éste, que tuve oportunidad de ver en varias oportunidades. Y es el de –lo habrán visto- una universidad privada en la que aparece un morocho bobo de más o menos 18 o 19 años, con cara de rugbier aburrido y futuro Licenciado en Chachalufias Empresariales o algo así. Tiene un aire al Chanchi Estévez, el tipo. El anuncio decía: “No sólo vas a aprender: también vas a disfrutar de la vida universitaria”. Y el “Chanchi” ponía cara y postura de estar estudiando y medio sonriendo, si es que eso existe.

Obviamente lo que se vende es la idea de que existe esa “vida universitaria” al estilo estadounidense de Wild On E!, donde a mitad de año se organiza un viaje de compañeros cachondos y borrachines en el que todos se cogen entre todos y terminan presos, ensidados y/o ahogados en una palangana, a fin de aliviar las tensiones de haber tenido que estudiar para un exámen en el que se aprueba nomás sabiendo diferenciar entre letras y números. O al menos eso supongo yo, ya que más allá de no formar parte de sus filas, estoy al tanto de que una vida universitaria más amplia que la que ofrece la Universidad de Buenos Aires difícilmente pueda conseguirse, con eso de las mega-bibliotecas, los diferentes laboratorios y colegios dependientes, los profesores que son quienes escribieron los libros con los cuales se estudia, etc.

En cualquier caso, me pregunto qué es lo que van a terminar ocasionando ese tipo de actitudes no sólo en nivel educativo de las gentes, sino también el los ámbitos laborales. En una de esas el daño ya está hecho y yo no me entero porque no me codeo con gente del mundo empresarial que gane suficiente dinero como para tomar yogur todos los días, pero ustedes sabrán decirme. Para mí es muy difícil entender a la gente de plata. No tan difícil como me resultaría no enamorarme de una chica que tuviese pegado en su habitación un poster del Boca campeón con Walter Pico sosteniendo la copa, pero casi.

Porque se me hace evidente que, a medida que el mercado sea copado por paparulos en los puestos gerenciales más acomodados a la hora de tomar decisiones, más difícil va a ser entrar sin ser un paparulo, o sin haberse educado y/o entrenado para ser un paparulo. Sabido es (y más entre hombres, más entre hombres estoy seguro) que la camaradería es importantísma a la hora de hacer andar un emprendimiento cualquiera, sea éste un taller mecánico en el que no tiene lugar aquel que no tome mate o un departamento de sistemas en el que sobra aquel que no está dispuesto a salir a comer todos los sábados a Plaza Serrano. Digo, yo los entiendo: si yo fuese un empresario responsable de contratar a mis empleados, les daría a ellos una hoja con las siguientes preguntas:

-¿Qué consigue usted presionando la siguiente secuencia durante la presentación del Mortal Kombat de Sega Genesis: ABACABB?

-¿Quién es Shigeru Miyamoto?

¿Cuál es el jugador que ofrece la mejor relación precio-calidad en el Modo Master League de los Winning Eleven de Playstation?

-¿A que juego corresponde la siguiente contraseña: EBC9 1U0D?

-¿Quién es Nobuo Uematsu?

-Nombre al menos a 3 de los cuatro jefes del Street Fighter II.

Y ya no me acuerdo a que iba con todo esto, me voy a jugar a los videos. Pero la pregunta “sacro-macro-me-estoy-quedando-sin-munición-de-escopeta-en-el-resident-evil-4” del día es: ¿Escucharon eso de que el impresentable de Reutemann está proponiéndolo a Duhalde para presidente del país? ¿Y eso de que se inaugura mañana una “Feria del Libro Peronista”? Yo realmente ya no entiendo nada y muy bien no sé que hacer. Pensé en hacer un pozo y esperar unos 30 años, pero mi salud es demasiado endeble. Además, no quiero privar de mi existencia a esa compañera de pectorales prominentes que se me acercó el otro día a la salida del profesorado y me dijo: “es una lástima que seas casado”. Tal vez sea yo un fruto prohibido, pero no por ello voy a castigar a las que no ven en mi estado civil un impedimento.

Soy lo más.

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