Masajista. Andrés. 60 centímetros de Literatura. Dpto. privado. Llamame.
Enero 18, 2008 por Mantis
En un comentario del artículo anterior, un muy querido lector mío se ofendió/ enojó/ ofuscó debido a que agarró todo para el lado de los tomates. Síntoma de espíritu indómito, joven e inexperto, de caballo salvaje, de potro enloquecido, de león embravecido, de huracán adentro de un torbellino adentro de un volcán erupcionando golems de lava sin control. Algo así.
Copio y pego parte de su comentario. La parte que me interesa, para ser preciso:
“Tipos como vos… que chusmean un rato en internet; ¿tiran abajo los 60 CENTIMETROS de literatura que me comi este año en la UBA?”
Dejen de lado la incomprensión de texto, ya le hablé a ese respecto. Agrego también que lo de 60 centímetros de cualquier cosa me suenan re-porno, pero aún no entiendo bien porqué. Dejen de lado eso también, por favor, junto con el hecho de que en la UBA más de un profesor ha recibido favores sexuales de algún alumno/a, y obrado en consecuencia, NO haciendo por ello de la Universidad de Buenos Aires un establecimiento menos prestigioso o recomendable. Dejen de lado por último, ese rumor urbano que dice que si dejás un ladrillo en la vereda de la facultad de Ciencias Económicas y lo pasás a buscar dentro de cinco años, tiene el título de Contador Público abajo.
Lo cierto es que desde ese preciso instante en que tomé cartas en el asunto (léase: desde que respondí al comentario), me tiene entretenidísimo esto de medir en centímetros lo leído. ¡Con todo lo que me gusta Sarmiento resulta que le leí apenas unos veinte centímetros, como mucho! Yo solía juzgar de acuerdo a la calidad o valor (cualesquiera fueran los parámetros previamente definidos) del texto, pero esto le pasa el trapo con la violencia privativa de uno de los golems de lava que usé en la primer analogía. Escribí alguna vez un cuento breve acerca de las formas de medir las cosas (si supiera donde quedó, lo haría publicar por mi negrito esclavo), pero las posibilidades son realmente infinitas. Al principio creí que leer en centímetros me simplificaría las cosas, pero muy por el contrario, la cancha se embarra considerablemente. Créanme, resulta que el mundo no estaba tan loco ni mal hecho como creen algunos. Cuando en Tango Feroz Fernán Mirás le decía a Cecilia Dopazzo eso de “el tiempo debería medirse en sensaciones”, es sólo porque estaba más drogado que Maradona en… bueno, no sé. Lo único más drogado que Maradona que conozco es el robot de Robocop 2. En la foto, un golem de lava.
Imagínense que mi comentarista hubiese dicho “las 400 HORAS de literatura…” por ejemplo. Saldría uno a discutir la velocidad de lectura, en cualquier caso, o la calidad de lo leído. Sería indispensable establecer un ritmo estándar, y asegurarnos de que no se hacen detenciones o tareas con correspondientes a la lectura, a menos que las pausas para ir al baño estén ya incluidas y consideradas. Ni hablar de las distracciones… ¿Vieron como se va complicando? Mi madre tiene un tic nervioso que consiste en pestañear más seguido que el resto de los mortales, por lo que sería injusto no ofrecerle algún tipo de tiempo de descuento. Leer por peso también resultaría complicado. Me pondría a llorar si alguien se refiriese al “Facundo” como a “medio kilo papel y un poco de tinta”.
Pero… por ejemplo, yo podría levantarme una mañana y comprar las cosas de acuerdo al tiempo que lleva hacérselas. No digo trabajar, ya que tengo un horario que cumplir más allá de mi productividad, que cada vez le saca más cuerpos a mi sueldo. Pero supongamos que de regreso a casa paso por la fiambrería y pido 25 segundos de salame picado fino. El despachante debería entonces comenzar a contar desde el momento en que la hoja giratoria toca contacto con el alimento (y no cuando se enciende la máquina), cortando durante el tiempo establecido, cobrando luego según correspondiese. Al principio podría haber algún tipo de confusión, pero los chistes homofóbicos fáciles del tipo “dejame a solas con tu longaniza media hora” ayudarían a fortalecer la relación vendedor-cliente.
Una vez dominado el tiempo o valor de corte, la apuesta podría elevarse agregando un eslabón estándar, como ser un tema musical. Cobrándoseme por canción. No tardaría mucho en darse una conversación como la siguiente:
Mantis: -Buenas…
-Buenas tardes ¿En qué te puedo ayudar?
Mantis: -Cortame un “Funky” de jamón cocido, queso, y mortadela. Mi esposa está de humor para una picadita.
-¿El de Charly García? ¿Partes iguales?
Mantis: -Por supuesto, tan iguales como tres hombres negros. Y las fetas más delgadas que tu pericia permita, mi fiel amigo.
-Las haré finas como el himen que separa a una joven virgen de mis placeres nocturnos.
Mantis: -Jajaja… eres ácido e incorregible, Morgan. Tú y tus chistes de hímenes…
-¿Acaso los hay de otra clase?
Mantis: -Si los hay, no quiero saberlo.
-Por cierto… está muy lindo el matambre que me llegó hoy.
Mantis: -Bueno… Dame un “Afternoon Delight” de la Starland Vocal Band, pero frenate en la parte esa en la que dicen “thinking of you is working up my apetite” y empiezan a cantar más agudito.
-¿A dieta?
Mantis: -Me estoy cuidando un poco.
-¿Cómo una niña victoriana de 8 años cuida su himen en casa de Lewis Carroll?
Mantis: -Jajajaja… Amo este lugar.
No apostaría mi vida a que el tipo se llama Morgan, pero es una posibilidad. Él, armado de una PC y parlantes de escritorio entonces comenzaría a reproducir el mp3 correspondiente. Por supuesto, ningún plan es infalible y el fiambrero bien podría hacerme trampa, en todo caso, poniendo un disco con una versión “desenchufada” y de duración inferior en unas tres fetas. Y el mercado negro de canciones ligeramente adulteradas reemplazaría con mucha sutileza el de las balanzas mal reguladas. Pero es que no se puede todo… Y mientras escribo me acabo de dar cuenta de que este procedimiento a la inversa también me permite medir la duración de una canción en fetas. O las cosas en fetas, y las cosas en canciones… ¿Alguna vez se han preguntado cuantas tostadas pueden preparar en un More than Words de Extreme, o si basta con un Don´t Stop Me Now de Queen para doblar la ropa recién descolgada de la soga, y guardarla en el placard?
Este va a ser el mejor fin de semana de mi vida. Pero la pregunta asesina y fantasticobulosa del día (y del fin de semana o hasta que pueda volver a escribir) es ¿60 centímetros de qué cosa preferiría usted comerse ahora, en este preciso instante?
Tira de asado. O a lo sumo entraña con fritas.
No lo dude.
Nota al Margen: Hace como 3 años que vengo midiendo el tiempo que tardo en llegar al laburo en MP3’s. En colectivo llego al tercer tema (siempre de 4/5 minutos) y me bajo, casi al pedo poner el teléfono a escupir música; mientras que en Dodge Patash tardo unos 5 temas casi completos…
La diferencia de estos tiempos debería darme una idea de la conveniencia de gastar los 90 centavos que me arranca de las manos el colectivo, a riesgo de perderme de escuchar dos temas que disfruto de todas maneras…
Ha hecho usted mella en mi manera de percibir esta dimensión y por ende, en semanas (4000 temas) me tornaré un enfermo crónico de la medición (y la medicina por qué no) apuntaré dos bifes de costilla a mi esternón y moriré estaqueado intentando al mismo tiempo comerme su grasita.
Patético.
Pero hermoso en esencia!
Ojo que si el muchacho en cuestión habla de 60 cm de esos apuntes de centro de estudiantes, con letra chiquitita y hoja doble, es en realidad un montonaaaazo.
Por otra parte, también es mas que normal que encontrar letrados que se refieren a tal medida, pero poniendo el libro en vertical.
Asi están las cosas.
Salud.
Yo? la cintura de mi compañera de trabajo, si, esa que tiene las medidas consideradas perfectas 90-60-90.
Bah! si no, los 60 de los otros 90 que yo pueda elegir.
Salutes.
Leox: Yo había apostado a que el primer comentario fuera una guarangada. Perdí.
Cotelette: Sí, seguro. No es mi intención desmerecer el largo o ancho de lo leído por nadie. Últimamente el bocho no me da para aprender o estudiar nada.
Cacho: Invite, cualquier cosa.
Imaginemos algunas mediciones ligadas a la literatura: ¿en cuántos kilómetros de pija-pa-dentro podríamos medir “Bomarzo”, o “La Casa”? ¿Y cuantos litros de poemas tintos se tomó Darío? ¿Cuántos teoremas equivalen a los 30.000 libros que (dicen) leyó Sábato?
No me parece que la literatura se lleve con las magnitudes, pero, después de todo, nunca pude resolver un problema de física newtoniana simple, así que no soy quién para hablar.
Por otro lado, mi estadía en Salta tomó un giro dramático que me dejó en una posición gastronónomicamente delicada, así que no me comería 60 cm. de nada. Quizá de empanadas, una al lado de la otra (aunque debería edir si ayer no lo hice)…
LLegué acá a través del blog de deapoco. Recién te descubro. Me gusta tu humor, me hacés reir a carcajadas. Yo desde mi laburo, ya no puedo entrar más a blogspot, así que el día que me decida a crear mi propio blog, lo haré por blogsome o wordpress… Te seguiré leyendo. Un gusto!
Godsize: 1024 kilómetros de pija-pa-dentro equivalen a un kiloppd, conocido también como un 1 “Manuel Puig” en el círculo de escritores. Tómese 60 cm de boldo y repose.
Eva: Uhh… léase los archivos, entonces. Ahí tiene joda para varios meses, y de mejor calidad. El gusto es mío.
Mándele saludos a Deapoquito.
De helado seguro.
Leyendo, ademas de reírme un buen rato, lo cual se agradece mucho recordé que en una película de EEUU sobre una familia en la cual Abuelo - Padre - Hijo, eran ladrones para robar median los tiempos dentro del lugar del delito con diferentes canciones, lamentablemente no retengo nombres de actores o títulos de películas, si alguien la vio quizás pueda ser mas especifico.
Saludos
Increíble el diálogo Mantis- Morgan. Quiero una versión extendida y remixada de ese diálogo, por favor.
Medir los sucesos con canciones tiene un inconveniente: el pitch. El pitch es un aparatito (ahora es parte de un programita en la computadora) cuya función es hacer que la canción vaya más lento, o más rápido. Y muchas veces, un considerable grado de “pitcheo” no es detectable; sobre todo porque hay pitches que disminuyen la velocidad de la batería, pero no modifican el timbre ni el color de la voz.
Apoyo la moción de Leox, entraña y papas fritas o asado.
Saludos.
@Jorge Mux.
Es verdad el Pitch proveniente de “lagueo” del reproductor es muy importante a la hora del asunto, sin embargo, últimamente lo hago con temas de mi propia banda, la lista de temas sin mezclar, a los cuales les conozco el tempo sobremanera.
Creo que voy a ir con la entraña, porque el asado no se aprovecha tanto en mi caso, y conozco un lugar en Corrientes entre Serrano y Gurruchaga que la hacen de rechupete.
Voy a ver si agarro al celíaco de mi hermano para que enganche conmigo a una revuelta de mollejas (no llega a 60cm. pero a un 22cm. seguro, más la entraña, saque la cuenta!)
Esa es otra: a mi hermano le diagnosticaron que celíaco desde nacimiento hace unos meses… tiene 32 años, o sea que volviendo al tema que puso tela para este artículo, doctores pelotudos los hay de todos los tipos, edad, colores y sabores (sobre todo el clásico sabor “por qué no te metes la endoscopia en la aorta?”)
Creo que es lo mejor que leì en los ùltimos 150 asados de mi vida.
Es…¡¡¡excelente!!!! el diàlogo con el fiambrero Morgan es de antologìa!encima, yo le ponìa ese nombre a todos los personajes secundarios imaginarios de mi infancia cuando jugaba a los soldaditos, a los agentes secretos, etc.(snif…)
Cada renglòn del post da para hacer infinitos comentarios, lo cual habla de su calidad.Pero no quiero cargosearlo…puedo comentarlos de a poco?prometo no ser muy pesado.
Felicitaciones.
¿60 centímetros de literatura? ¿Tapa dura o tapa blanda? ¿Papel biblia? ¿Fotocopia doble faz? son tantas la variables… yo hoy leí 0,1 mm de la declaración jurada de la Sr Presidenta (sí, puse Sr a propósito, pero eso es para otro blog)
PD: los chistes sobre hímenes son excelsos
Sr D. Imagino que el almendrado en barra vendría a venir al pelo para la tarea.
Mux: Mal que lo diga yo, pero se deja leer una y otra vez sin perder gracia. Es cada vez más gracioso incluso para mí, que lo escribí. Cuando improviso me salen mejor las cosas, supongo.
Leox: Pero esa es la propaganda de los celíacos: parece que hay gente que se entera tras años de estar sufriendo malestares de todo tipo… y bueh.
Zippo: Aproveche para comentar ahora, que es gratis. Gracias por los elogios.
Rambo: ¿Acaso los hay de otra clase?
Saludos.
Rumor urbano…jasja..un ladrillo en la puerta de la UBA…jajaja…no puedo, no puedo todavìa..jaja
Las harè finas como el himen que separa auna joven virgen….de tan hilarante, superpoètico.Poesìa XXX, pero poesìa al fin.
yo solia venir por aca,y despues me olvide que existia hasta que nuevamente entré
Ahhh
Que alivio!
A mi me queda la duda de como medir la literatura digital. Porque yo durante el año debo leer 10 cm. de libros y apuntes, pero en Internet leo todo el tiempo y mucho.
¿Se medirá en scrolladas? Espero que si, porque de bytes y eso no entiendo mucho…
Y solo por qué usted lo quiere leer. Yo me comería 60 cm. de poronga.
Listo, no fui el primero, pero cuenta.
P.D: Estoy considerando imprimir el diálogo con Morgan para pegarlo en la puerta de la heladera.
Un saludo
60 centímetros de la piel de la espalda de mi maestra de primer grado.
Muy lentamente.
Sin amor.
Zippo: En cualquier momento empiezo a cobrar entrada. Morgan lo vale.
Francis Bean: Mire usted.
Negro: En su caso se mide el alto del CPU y se lo multiplica por la cantidad de segundos invertidos en la lectura, y se divide todo por el RAM multiplicado por 3.1416, que sirve para prácticamente todo.
Saludos, y sí, estaba a punto de poner yo eso de la poronga.
Capitanfla: La de sexto era, en mi caso, la de espaldita comestible. Pero hoy en día todas son señoronas mayores… caramba. Más respeto.
Excelente y divertida improvisación, Mantis; cierto, te salen redonditas, sin embargo en el comentario que dió origen a esto —sin mencionar faltas de ortografía ni de otro tipo— hay un error de concepto al considerar “literatura” a todo aquello que no es más que un simple manual de instrucciones, destinado para que habilitar a los futuros “profesionales” en el mediano ejercicio de sus funciones….en cuanto ala pregunta del centimetraje, habiendo sido respondida satisfactoriamente tu expectativa, paso.
60cm de belladona porque tus posteos son los mas hilarantes y limados que lei en mi vida.
Alabemos a Mantis…
todavjajajaíajajajanopuejajajacomenjajajtarjajaja!
Como una niña de 8 años cuida su himen en casa de Lewis Carroll…jajajaja, amo este lugar.Le dije esta analogìa a mi esposa con respecto de cuidar que no se mojara la ropa tendida ya que parecìa llover, y me mirò torvamente, y me dijo ¿què te pasa, te estàs volviendo pedòfilo? no entendiò naa.
Profe: Guarda, que todo depende del concepto de literatura que se tenga. Desde cierta perspectiva, apruebo el hecho de que se la pueda considerar un compendio de literatura técnica (ponele que eso exista), y desde otra, no. En el mismo post anterior creo que, cuando respondí al comentario, lo dejé en claro.
Laurie Cherry: A mí también me gustan, gracias. Y todo sin una gota de alcohol, ni drogas, ni nada.
May: Morgan se hace querer.
Zippo: Conviértala en una damospeniense y va a ver como le agarra el gustito.
Saludos a todos.
Excelente.
Yo me comería 40 minutos de helado de chocolate amargo.
Mi día se mide en atado de cigarrillos. 1 día, un atado. Si no me terminé el paquete no me duermo. fumadora empedernida, pero puntual.
saludos!
Un día un atado equivale a un cáncer. Pero bueno, de algo hay que morirse, y el cáncer es más común que cuaquier otra cosa.
Saludos.
Habría que pensar en tres dimensiones, o por lo menos en dos. Por que no será lo mismo ingerir cualquier cosa de 60 unidades de largo por 1 unidad de ancho, que lo mismo pero por 10 unidades de ancho.
Y si a alguno se le ocurre pensar e ingerir a la vez, podríamos pensar en la profundidad también.