Hoy voy a escribir una nueva crítica o revisión de cine. Llevo meses sin hacerlo (la última fue Babel), porque la verdad, todas las películas que están dando en la tele se me hacen mas o menos parecidas de un tiempo a esta parte, y (en orden de sinceridades) porque ando mirando mucha menos tele de la que me gustaría. Pero es que vi dos cintas de vaqueros en dos días, y la comparación es inevitable. Porque me gustan las películas de vaqueros, me gustan los revólveres, y comentando en un blog vecino también desperté mi interés por esto de las críticas, ya que no sólo de videos de payasos pedófilos vive el hombre. Y también porque no puedo pensar en otra cosa, lo cual me va a facilitar la narrativa.
No hay “spoilers” o detalles del argumento en lo que sigue, lean tranquilos.
Una fue Brokeback Mountain que, en resumen, cuenta una historia de amor entre dos vaqueros homosexuales. La otra fue Unforgiven, que en resumen es una película de vaqueros protagonizada por Clint Eastwood. Adivinen cuál me gustó más, les dejo una pista.

Brokeback Mountain no es una mala película, pero se siente como si uno estuviese viendo Titanic, sólo que con dos hombres en vez de un muchacho y una inglesita tetona en un sillón. Ahí ya pierde puntos, porque cualquier cosa más o menos tetona se impone, sobre todo si se halla desnuda. La música, de Santaolalla (parece que no hay otro disponible actualmente), es pesadísima. Se pega al oído interno con habilidad, pero lo mismo pasa con los aullidos que tu mascota podría hacer en caso de una camioneta la pisase de refilón y abandonase en agonía. Poca virtud en ello.
Heath Ledger (el rubio de pelo largo) me convence. Me creo que es un campirano balín. Pero Jake Gyleenhall (que me cae bárbaro desde que lo vi en “Los Coheteros”), no. Parece un chico en un acto escolar, con bigotes falsos y rellenos en la panza a fin de parecer un cuarentón aburguesado. No sé si será una porquería el libro del cual salió la historia, pero estoy seguro de que esta película dista mucho de ser una obra maestra. Es más, creo que debe ofender tanto a cowboys como a homosexuales por separado, lo cual se me hace bastante entretenido, considerando que ambos grupos sociales deben manifestar distintos tipos de ataque y emboscada. O al menos eso supongo, porque jamás fui atacado por gays o cowboys. Imagino que los gays te arañan y gritan.
Cabe decir que lo único que agradezco es que el director utilizó a dos actores norteamericanos para contar su historia de homosexuales. Chow Yun-Fat no está para ese tipo de manoseos. El final de la película me desorientó un poco, porque no sé si es un final “abierto” o si yo estoy tratando de darle al asunto una complejidad que no tiene. El personaje de Jake muere estando ellos distanciados, pero no sé si debido al accidente que se relata o a un ataque de homofóbicos que el rubio presiente o imagina. Y sí, mentí cuando dije que no había spoilers. No creo haber podido engañar a los lectores frecuentes, ya curados de espanto.
Del otro lado, está Unforgiven. Clint Eastwood, de un tiempo a esta parte se ha sabido ganar mi más absoluta admiración. No sólo dirige películas impresionantes y que me gustan más que las de cualquier otro director “exitoso”, sino que casi siempre también las protagoniza, produce, escribe y alimenta. Ha llegado a componer la banda sonora de alguna de ellas, lo que habla maravillas y me –en pocas palabras- hace amarlo de un modo no-sexual. No-sexual. Me quito el sombrero ante la sola mención de su nombre, y cuando muera estoy seguro de que lo voy a llorar uno o dos minutos, cosa que supo pasarme con el Señor Miyagi, pero por otros motivos. Que este artículo sea entonces mi homenaje en vida a quien creo es “El Cowboy”, muy por encima de John Wayne o el Malevo Ferreyra. Insisto: No-sexual.
Y resulta que –les cuento, me vengo a enterar navegando en Internet- Clint Eastwood se había ganado el Oscar de Mejor Director y Mejor Película también con esta, porque era una completa revisión del género, realista y con muchos toques “de negro”. No era cómica de a ratos, como “The Good, The Bad and The Ugly”, sino terrible, oscura, compleja. No hay buenos ni malos, sólo hombres. Ahí en lo de “hombres” también le saca varios cuerpos a “Brokeback Mountain”, donde también trabaja el que hace de loco y se estrella con el avión contra la nave extraterrestre en “Independence Day” y los salva a todos, además de esa mina con aspecto de pato que hacía de turrita en Dawson´s Creek. Y sí, yo miré la primera temporada de Dawson´s Creek cuando la dieron en Canal Trece.
O sea, si quieren ver una de las dos, vean Unforgiven. Me quedé como hasta las tres de la mañana disfrutándola y se me hizo corta. Ver Brokeback Mountain, en cambio, provoca un dolor equivalente al de tropezarte en el galpón y caer atravesándote la mano hábil con las tijeras de cortar pasto.
El párrafo del “malo” al morir.
No lo recuerdo literalmente.
No dijo nada grandilocuente. No habló de maldiciones eternas. No reveló un secreto que ayude a resolver la película.
Dijo algo muy terrenal. Referido a que sólo quería hacer una casita en cierto lugar. Y que Eastwood se lo había cagado.
Fue impresionante.
Para sacarse el sombrero.
Sabía que ibas a hacer spoiler. Y más lo confirmaste cuando dijiste que no ibas a hacerlo, todos sabemos lo que te gusta imaginar que alguien lea tranquilo sabiendo que no van a decir nada y que de golpe les cuentes el final…
Un saludo Mantis.
Capitanfla: Creo que el malo en realidad intenta ser bueno, pero no le sale. Ni la casita puede hacer (que sería un intento de decencia, de buen hombre). Me parece de los malos más malos.
Negro: Pero hay gente que llega a este blog por casualidad. Imagínese que para ellos soy novedad, el enfoque mismo y la inocencia en esas palabras de “hoy voy a escribir una nueva crítica… llevo meses sin hacerlo”…
Con cagar a uno estoy hecho.
Creo que la comparación no vale; Brokeback Montain no es un Western clásico, con algo de suerte y aplicación sería algo asi como una de conboy (“cowboy” no me gusta) moderno, es decir una de maricones con sombrero.
Unforgiven es un peliculón, y sí tiene todos los ingredientes del western clásico, aunque quede excluido cualquier rasgo cómico.
La sola presencia de una camioneta o una casa rodante anula toda sensación de Western. Así que no me compare el peliculón Unforgiven con La montaña de la espalda rota, por favor.
Frase memorable de will Munny:
I’ve killed women and children. I’ve killed everything that walks or crawls at one time or another. And I’m here to kill you, Little Bill, for what you done to Ned.
Irrepetible.
Será cuestión de gustos, decir que recién te enteras que Eastwood gano dos oscares con Unforgiven y a la vez reconocer que eres fanático de el de manera no-sexual (doblemente por cierto para que nadie se confunda, que seguro eres macho machote) no es nada consecuente con tu propio gusto. Sigo a Estawood desde mi mas tierna infancia, recuerdo que las primeras películas de vaqueros que ví fueron los spaghetti westerns, después las de Dirty Harry, llore cuando en el 91 le dieron un premio honorífico por su carrera en los Oscares, ni te cuento cuando al año siguiente gano dos Oscares por Unforgiven (mejor película y mejor director) y en el 2004 repite con Million dollar baby, en fin es uno de mis favoritos.
No veo razón alguna por la cual compares dos películas que son diametralmente opuestas, sin duda el secreto de la montaña tiene sus virtudes y como dice quien escribió antes mió, no es un western propiamente dicho, es mas una película social, dicho esto termino como inicio, será cuestión de gustos.
Yo creo que como critico tiene chances, pero por las dudas pruebe como redactor. Saludos
No me gustan las de “conboy”, diría Mr. verloc.
Heath Ledger besando a un señor, paso.
No me seduce.
Ahora si hablamos de Heath Ledger bailando pop en la corte del rey en “Corazón de Caballero”.
O aún más, Heath Ledger cantando “Can´t take my eyes off of you” en “10 Cosas que odio de tí”.
Orgasmo retinal.
Con respecto a Gyllenhall, no me va ni me viene.
Eso sí, si quiere ver a alguien bueno de su familia, vea a su hermanita Maggie en “La Secretaria”.
Un dechado de perversiones.
Después me cuenta.
Vi hace tiempo la de los vaqueros en la montaña; no me impresionó demasiado.
Eso sí, la primera escena erótica me pareció un poco forzada y hasta violenta. Como si el director estuviera apurado por llegar a la escena en la que tienen sexo juntos.
“Unforgiven” no la vi. Por cómo ando viviendo, tampoco creo que la vea.
Saludos.
Mr Verloc: Por eso el post se llama: “Dos de vaqueros”. Lo que yo hice fue comparar dos películas de vaqueros, cualquiera fuese el género.
¿Unfrogiven los elementos del western clásico? No, no… a lo sumo, del western como género literario, pero no el del cine… no hubo una sola muestra de destreza de tirador, por decirlo así…
Rafael: Bienvenido. Este blog se llama Damos Pen@ y lleva de un periodo de adaptación hasta que se lo entiende.
El chabal: Ay, gracias. Bienvenido usted también.
Cruella: Orgasmo retinal es una Ferrari en el garage. Besos.
Jorge Mux: A cualquier director que esté apurado por hacer que dos vaqueros se mimen, hay que desconfiarle. Pero vió que los homosexuales hablan de tener un “radar” para detectarse entre ellos, así que…
En una de esas, el radar campirano es mas potente, porque allá no hay smog, esas cosas…
Coincido plenanamente con la imágen del “cowboy por excelencia” en Mr. Eastwood, si bien Wayne también fue un “duro” bastante consecuente, no envejeció como este roble macizo, que supo hacer de “Harry el sucio” un héroe.
No puedo ni quiero imaginar “vaqueros trolos” mataría el encanto de muchos recuerdos de mi niñez; muy buena crítica. Un abrazo.
Se dio cuenta que “Brokeback Mountain” traducido es a las claras “La Montaña culo roto”. Jamás podría ver una película así a menos que se supiera de comedia (y así y todo lo dudo).
Para mí que esta pelí la vió obligado por su novia. Espero que “Unforgiven” la haya visto a continuación para sacarse el mal gusto.
Esa película de los cowboys gays es un plomo. La vi una vez que justo Movie City abrió gratis un fin de semana y la pasaron(y para darle el gusto a mi mujer porque sino me la iba a hacer alquilar y hubiera sido tirar la plata). Fue tiempo perdido. Me dormí no menos de tres veces en lo que duró. Aburridísima.
“Los Imperdonables” es un pe li cu lón. Sino la mejor, definitivamente una de las mejores del género.
Me desilusionó un poco, no me lo imaginaba a ud viendo películas de vaqueros gays. Yo me lo hacia mas heavy y más jodido, pero bueno, lo compensa con la película de Eastwood al menos.
Aaah mantis es Ud. muy groso por la mencion de la obra del Sr. Madera del Este… perdón, Eastwood. Voy a hacer de cuenta que de la otra pelicula no se ha mencionado palabra. Pero el punto es que yo tambien tengo un post de Unforgiven, y lo publiqué mucho antes… ¡JA!
http://proyecto-paralelo.blogspot.com/2006/10/el-bueno-el-malo-y-el-eastwood.html