Algo que se viene dando desde hace algunos días en buena parte de la población es la abstinencia de tomate. Porque el tomate está caro, o -lo que es mejor- imposible de comprar para los simples asalariados. ¿Cómo fue que se dio la campaña? Algunos medios se dignaron a propagandear la campaña que ciertas asociaciones civiles supieron orquestar (se llegó a regalar un tomate por persona en el barrio de San Telmo) bajo el estandarte de “boicot al tomate”, los consumidores se prendieron al trencito, y listo. Dicen que los más feroces promotores de este boicot fueron los encargados y empleados de supermercados chinos, lo cual no resulta difícil de entender considerando que muchos de ellos son inmigrantes ilegales cuyas familias se encuentran amenazadas no sólo por un régimen comunista tirano y fusilador, sino también por los chinos mafiosos que ponen la plata para el viaje. Bajo esas circunstancias, eso de no comer tomate ni se nota.
Los que no pudieron dejar de comprar fueron –imagino- algunas pizzerías, restaurantes coquetos y las fábricas de sánguches de miga, pero bueno, me parece saludable que quien esté dispuesto a pagar de más, lo haga. ¿No hay acaso pantalones a $400 y remeras a $200 en los Shoppings? ¿Y el pochocho del cine a más de $10? Bueno, eso. El despilfarro del sueldo es un derecho que todo papanata debe asumir, pero lo fulero llega cuando se somete a un pueblo completo al hambre, y eso es lo que viene pasando últimamente. Porque cuando los precios acorralan (sube uno y en respuesta sube el otro, y el otro, etc.), la gente termina comiendo mal, o lo que puede pagar. Y no poder elegir lo que se come (o el precio al cual comprar) es parte del hambre. Uno pasa hambre en cierta medida. No una bruta y total hambruna como la de los tucumanitos desnutridos sino su equivalente citadino; apetito frustrado y diluido cómodamente en todo tipo de beneficios y comodidades.
Y entonces –decía yo- la gente se unió a la cruzada anti-tomate, y dejó de comprar tomate. Se vendió un 40% menos y, como era de esperarse, bajó el precio del tomate. Un 30% en algunos casos, llegando finalmente a un 50% o 70%, lo cual sigue siendo caro pero a más de un abusador le debe haber dolido en el ano. Porque lo mágico del tomate es que una vez arrancado de la planta, si no se come, (por más refrigerado que esté) eventualmente, se pudre. Y se transforma en agua podrida, y por consiguiente no puede venderse con tanta facilidad. Échesele la culpa al tiempo, que sabe ser taimada hada madrina con lo biodegradable.
Pero, ¿era necesario que al pueblo se le sugiriese la omisión del tomate en la dieta? Ilustraré la situación con un ejemplo sacado de la vida real. Esto sucedía el sábado pasado, o el anterior. Déjenme buscar en la agenda así les doy precisiones… Acá está: sábado 29 de septiembre. A eso de las diez de la mañana, mi madre me llamaba al trabajo:
Mantis: -Hola…
Mamá: -¿Hola hijo, como estás?
Mantis (con sueño): -Bien, con sueño.
Mamá: -¿Qué querés comer hoy? Hay churrascos y compré un pollo.
Mantis: -Bueno, como churrascos con ensalada, entonces.
Mamá: -Escuchá, hijo… el tomate está muy caro, ¿querés que compre?
Mantis: -No…Si está caro, no compres. Lo mismo con la papa, el morrón… Comprá fideos y esas cosas que todavía no aumentaron tanto. Ya se les va a pasar, yo a la vuelta compro espinaca, que está barata en el autoservicio de la avenida. Y si los fideos está caros comprá hilo sisal: mi imaginación poderosa hará el resto.
Mamá: (riendo y refiriéndose a mi amada) -¿Y si Gimena quiere comer tomates? A ella no le gusta la lechuga…
Mantis: (amando) -Qué se yo… comprá dos tomates, cosa de que algo haya… ¿Cuánto piden estos degenerados?
Mamá: (refiriéndose a nuestro verdulero amigo, de confianza, que nos regala “yapa” siempre en forma de limones, cabezas de ajo y perejil) -Y… el peruano dice que compró un cajón pero que tiene que venderlo a quince pesos el kilo.
Mantis: (golpeándose la cabeza con el auricular): ¡¡¡AAAHHH!!! ¡¡¡AAAHHHHHH!!! ¡¡NO!! ¡¡NO!! ¡¡QUE SE LO METAN EN EL CULO!!! ¡¡¡DECILE A ESE PERUANO DE MIERDA QUE SE LO META EN EL CULO!! ¡¡AHHHHH…!! ¡¡AHHHHHHHH!!!
Ella sabía que yo estaba sobreactuando, pero entendió el mensaje de todas formas, y mi novia habría estado de acuerdo en mi negativa a la desfavorable maniobra financiera. Lo peor es que este maldito fruto llegó a estar más caro, coronándose en algunas verdulerías de zonas más o menos paquetas allá por los $20. Algunos negocios llegaron a poner el precio en dólares o euros, nomás para hacerse los graciosos y salir en televisión, supongo. Ciertos restaurantes directamente dejaron de servirlo en parte del menú, considerando que las ensaladas veían volar sus costos a niveles más ridículos que los acostumbrados, que –vale decir- siempre me parecieron un despropósito a la hora de servirse. Las últimas noticias unieron la calabaza al boicot, que supuestamente terminaba hoy, viernes.
Desde luego, un hecho se me hace evidente a todas luces. Toda sociedad necesitada de que alguien le diga: “no compres tomate porque está caro”, merece tener el tomate caro. Merece lo que le pasa, aunque el impresentable de turno mienta y niegue las deformaciones monstruosas en los precios. Porque más que una república bananera, es un pueblo de zapallos. Zapallos votantes, lo cual no deja de atemorizarme considerando que en dos semanas tenemos elecciones presidenciales.
Mamita querida.
Mire, usted lo tiene que ver de manera positiva.
El hombre está sujeto a un momento de cambios hacia sí y su entorno. Somos un producto, en visperas de la biodegradabilidad.
Y quienes nos tienen los huevos atados de los piolines, lo saben muy bien. Es una epoca de raciocionio.
Fijese: El Enemol, bajó. Su precio es de $10.- Peso Dié. Entonces, usted, que no ha sido dejado a la buena de dios, debe saber porqué el Gobierno ha subsidiado dicho producto.
Con esta Era de cambios climaticos y ajustes en el derroche; con este momento magico donde el hombre desea mejorarse a si mismo al punto de su conservacion infinita, quieren que recicle.
Recicle! recicle! coma todo lo que caga. El cuerpo humano es un sistema que derrocha por donde se lo mire. Por algo se sacan kilos de mierda de un crio de 8 años a la semana.
Hagale un enemol, hurgue sobre sus heces y busque ese resto de molleja mal habida, ese Cofler aireado o ese bife angosto mal digerido. Limpielo con poca agua o porque no, con orin; mandelo a la sarten vuelta y vuelta, y ahi ya tiene un plato del mejor restourante de Buenos Aires (usted).
Dicen que Cló Cló tiene esos modos y mire usted que bien le va!
No podemos seguir tirando mierda asi porque si, cuando es tan reciclable.
El tomate es rico en hidrocarburos y soja. Produce polucion ambiental cuando se lo quema y por cada tomate que se planta mueren 5 mil negritos africanos devorados por un leon. En el mismo segundo…
No podemos hacernos ajenos a eso, porque le repito, estamos en una epoca de cambios.
Y como buen cambio, el tomate, debe ser restringido, prohibido, eliminado de la tierra con quienes lo comian habitualmente; para que de una vez y por todas, la sociedad humana se vea libre de un poder tan despiadado que le ha dado tantos disgustos en su historia.
Un pueblo en donde en las anteriores elecciones presidenciales el buen Carlos Saul logró una segunda vuelta, se merece mínimamente un tomate caro…
Y 35 zapallos en donde más le guste…
Y cuando escucho el clásico “yo no lo voté”, con tonito socarrón, como quien intenta demostrar ser más inteligente, vivo, mejor, y un terrible lavamanos, me saltan ganas de hacer daño, mucho daño…
A: Debe ser un león enorme, y un espectáculo digno de verse… se me espantó Chinchulín, mire.
Carolinita: No se olvide de que Carlos Saúl Menem ganó las elecciones, sacando más votos que cualquiera de sus competidores. Menem llegó a ganarle a Kirchner, y se bajó porque la segunda vuelta iba a desfavorecerlo.
¿Iba a desfavorecerlo? Sírvase un tomate.
¿Y como que zapallo seríamos? Coreanito seguro que no, por otra parte el hambre es un flagelo no una contrariedad.
Yo leo o escucho “flagelo” y pienso en espermatozoides. ¿De qué hambre cree que estamos hablando?
Este es un blog serio, caramba.
Quiero decir amigo, que lo máximo que nosotros debimos “padecer” aguna vez o algunas veces —afortunadamente— es un gran apetito, hambre se padece en Africa y también en algunas regiones de nuestro país.
Con zapallos como votantes, no esperemos otra cosa de este país más que un berenjenal.
Frutihortícolas tardes y buen fin de semana, estimadísimo insecto.
=)
Debo de ser una de los pocos afortunados a los que la suba de precio del tomate nos nefrega.
Esto porque en los ultimos cinco años si comí un tomate entero es mucho.
Porque sras. y sres., lo que se vende en la verduleria no es un tomate, es un extraño producto semi verdoso-amarillento con pinceladas rosadas, que tiene una carne durísima, poca agua, piel gruesa, y gusto a nada, arrancados de la planta y puestos durante meses en un refrigerador industrial.
Porque esos tomates no alcanzaron a madurar. Y como bien dijo, una vez salido de la planta, no madura, se pudre de a poco. Nunca va a tener ni los nutrientes ni el sabor que le da la planta.
TOMATES son los que yo robaba a los siete años de una chacra vecina a lo de mis abuelos en Catamarca, rojos como la sangre y dulces, tan jugosos que cuando me los comia me chorreaba el jugo hasta el codo.
Por eso, quiero declarar que el boicot a ese proto tomate lo empecé yo solita, si señor, hace varios años cuando mordí uno de esos engendros y lo comprendí… ya nada era igual, mi infancia se había ido…
Profe: Si, eso fue lo que escribí yo, ¿o no?
Cruella: ¿A cuanto los limones, mujer? Dame dos.
Marita123: Faaa… que niñez. Yo nunca habría robado tomates. Un chancho no le digo, pero… ¿tomates?
Igualmente, le aviso que el efecto “chorrear hasta el brazo” lo puede conseguir con una naranja, por ejemplo. O huevos. O prácticas que entrarían bien en el test ese para pervertidos…
O comiéndose un pollito vivo. También.
Desde hace meses como fideos o arroz y a la desnutrición le gano tomando Supradyn y Fosfovita que me sale más barato que andar por la verdulería.
Dicen que por aqui van a aumentar el pan… se viene el boicot a la baguette???
besitos
sí, más, más tests para pervertidxs!
Yep.
Usted tiene cara de mono
A prepararse porque el 29 de octubre me juego se viene el tan temido y siempre latente AUMENTAZO, y ahí vamos a poder tener lo que nosotros (pueblo con mayoría zapallo-votante) merecemos, y ya no solo va a dar que hablar lo caro que está el tomate, sino también toda clase de alimentos, taxi, bondi, escuelas privadas, etc. etc. etc.
Además va a empezar a funcionar Botnia y que se yo que otra sorpresa aplazada llegará (para colmo) a fin de mes.
Que nos sea leve..
Lástima que con los alquileres no podamos hacer boicot.
muy buen texto, muy bien redactado, muy divertido y muy verdadero.
el otro dia me compre un sanguchon y me vino con dos pedazos de tomate de esos que uno generalmente tira por que es la parte mas dura imposible de comer…
Disculpe que le cambie de tema, pero me dejó pensando el nombre de su “amante”…Gimena…si usted es Mantis, ella tambien pero hembra…ahora bien, si esto es así,como es que todavía no le arrancó la cabeza? Digo, porque las hembras hacen eso después de la copulación, o usted aún es virgen (pero depravado)????
Un abrazo!
No, ella no es Mantis. Ella escapa a mis nombres de guerra, pseudónimos o semejantes. Nuestra relación sobrepasa las barreras zoológicas.
Saludos a todos.
yo podría decir con respecto a su último párrafo que la señora de ká está tan pancha con el resultado de las elecciones venideras que básicamente le soba que todo el mundo hable pura y exclusivamente del tomate. ¿Pero eso sería, tipocomoquere aguafiestas, no?
Besos
Que tierno, no siempre se ve un Mantis así de enamorado!
Aguanten los insectos tiernossss!!!!!