Caso Nº 4
Usted se encuentra una moneda de 25 centavos en el piso. Ni más ni menos, porque si te ponés a pensar, las cosas que a uno le pasan son más bien simples. Entonces:
a) Se pasa las próximas cinco cuadras mirando el piso como un imbécil, ya que su cerebro le dice que por algún motivo puede haber otras monedas cerca.
b) Se pasa las próximas cinco cuadras mirando el piso sin saber porqué, esperando continuar con la “racha”.
c) Se la ofrece a un mendigo y luego se arrepiente y se siente mal cuando le falta para el colectivo.
d) La deja en el piso porque las monedas son cosa de pobres y usted no se agacha por menos de dos pesos y en una de esas la moneda se le cayó a algún enfermo de SIDA y usted sabe que no se puede contagiar pero tampoco es cosa de andar tentando al Diablo.
e) Se pone muy contento y compra caramelos.
Respuesta correcta
En Capital Federal, provincia de Buenos Aires, por ahora es la C. Una vez que Mauricio Macri acabe con la mendicidad y nos convierta en un pueblo próspero, será la D.
Caso Nº 5
Ese desconocido perturbado del tercer caso lo espera en la parada del colectivo y se lo lleva de vuelta. Sí, y bueno, una desgracia, que le va a hacer. En una de esas, si no hubiese querido hacerse el ingenioso “tengo otra alternativa” con lo de la pis y la lapicera, no pasaba. Nuevamente en un galpón de la zona norte y con el ladrar de los perros de fondo, usted se ve obligado a elegir de una lista el método de tortura a padecer. Le promete, el torturador, que ésta es la última vez siempre y cuando usted se porte bien y no se ande haciendo secuestrar, saliendo a la calle nomás para tentarme. Digo, tentarlo. No importa, elija usted:
a) Chupar incansablemente durante toda una tarde las patas de las camas ubicadas en el pabellón femenino de enfermos de sida del hospital Muñiz.
b) Comer cinco kilos de carne cruda tibia y azucarada. No, no le voy a decir de qué es la carne, usted come o elije otra cosa. ¿Quiere chupar las patas de las camas? Mire que todavía está a tiempo… Dígamelo y no perdamos más tiempo.
c) Se mete una zanahoria finita y llena de barro por la nariz hasta que hace tope y la siente medio como “en el cerebrito” si bien al cerebro no podría llegar. Pero casi, usted me entendió. Y sigue haciendo fuerza hasta que le sale sangre y barro por la boca y el enfermito se levanta y se va porque las cosas se le están yendo de las manos.
d) No hacer nada, y deja que el enfermito lo mate, porque ya está cansado de todo el asunto.
e) Violar una cerradura, pero de la forma más literal posible (que también es unas diez veces más graciosa que la “violación de cerradura” a la que uno se acostumbra en Argentina), con mucho dolor y vaselina.
Respuesta correcta
Todas son correctas. Muy bien, estoy orgulloso de ustedes. De todos. Me emociono como Louis Gosset Jr. en “An Oficer and a Gentleman”, cuando Richard Gere se gradúa de la academia militar. O como Rocío Marengo en una reunión de chilenos calientes y adinerados. Algo así, sí.
En el caso cuatro me quedo con la C ya que acá en Rosario el colectivo esta $ 1, 25 y conseguir monedas de 25 c no es nada fácil.
En el otro caso, lo miro con cara de pocos amigos, saco del bolsillo la lapicera que todavía guardaba del caso 3 y la aprieto. Instantaneamente cae al suelo.
Finiquitado el asunto.
en el caso 4, yo me compro caramelos… y con el último?? esto es un poco sexista, asi no valeeeee, como le hago para violar una cerradura?? ah? ah? ah?
…
el “enfermito” , sospecho, tiene una idea fija…
mmmh…
Besos
Conj lo de la moneda me la guardo, siempre pero siempre que me encuentro una moneda es la moneda que me salva para viajar…
por favor mantis, más casos que estan geniales…
Aunque provengo y habito una tierra donde todavía existen los guardas de ómnibus (o colectivo, para ustedes), debo decir que me estresa y fastidia bastante cuando me subo a un ómnibus en Buenos Aires y no encuentro cambio. Todos te miran mal, hasta que empezás a pensar en que te vas a tener que bajar en medio de Daona o la Gral. Paz y justo ahí encontrás en un bolsillo la moneda del caso 4. Así que me quedo con la moneda, y en ese caso me felicito por ser así de microbio y egoísta.
En el caso 5, es obvio que el primero en caer cuando aprete el botón de la lapicera del caso 4, es el enfermo hijo de puta que me obligó a pensar en el mejor modo de soportar la ingesta de medio litro de orina. Por lo cual, no creo que me pueda secuestrar estando muerto (aunque puede ser). Pero para seguirle el juego, Mantis, creo que eligiría la D, ya estuvo bien esto de andar superando traumas por el enfermo este, que quien sabe de donde salió.
¡Nooooooo! ¡Basta! “enfermitos” pero bien enfermitos estamos ¿no? Y nada que sea para un paracetamol y ¡ya! ¿No has pensado en consultar a un buen entomólogo? Abrazos.
Vos y los enfermitos que rondan tu cabeza me están haciendo reconsiderar la idea de pasar por tu tan macabro blog… [Mentira, es una maldita adicción xD]…
De aún conservar la sagrada lapicera.. lo primero que hago es finiquitarlo al enfermito.. y si no, vamos con la “D” que ya me cansó el loco de m** ese…
Saludos, Mantis, y a ver pa’ cuándo más casos de estos.
Sin enfermitos, por favor.
Le doy la moneda al mendigo que quedará contento y desorientado por lo que cuando venga el enfermito podrá ser capturado facilmente con mi ayuda. Claro, previamente convenceré al loco de que es un desafío aún mayor el darle a este ser una tortura peor a la de vivir en la calle con este frío.
No, no… no soy tan mala persona. Estoy segura de que el mendigo no la va a pasar tan mal… seguro va a elegir la tortura de la carne cruda.
Estos tests son aburridos. Pero como el abogado que ante un juez impaciente por un largo alegato dice “Señoría, voy a algo”, así espero lo mismo de Mantis.
Primero: yo ya no me agacho más por ninguna moneda, seguro que está pegada con La Gotita.
Tampoco creo en los mendigos de ninguna calaña, todos tienen una fortuna en algún banco off shore.
Segundo: por chuparle las patas de las camas de los sidóticos no te puede pasar nada, (y aún si le chuparas otra cosa, se tendrían que cumplir varias condiciones para que dicha conducta de riesgo te haga ganar el bingo multimillonario).
Comer carne cruda: lo he hecho tantas veces, que una más…
La zanahoria finita: hasta que el enfermito encuentre una…
Al punto d lo propuse yo en el experimento del pis.
y violar una cerradura, no creo que sea tan dificil luego de haberle hecho eso mismo a los 20 años a una playa de arena lodosa calentita que era una ricura.
En conclusión, no creo que el enfermito me gane en ser enfermito! habría que ver si es capaz de bancarse durante 2 horas la atmósfera de un aula herméticamente cerrada con 45 adolescentes que hace dos meses que no se bañan!
Por qué los adolescentes no se bañan…?
Nunca entendí mucho eso…
Mantis, he llegado tarde a este test, así que me abstendré de contestar. Digamos que soy todo lo que puedo ser y un poco (no mucho) más.
Pero ya que estoy acá, le comento que estuve podando unos árboles con la ayuda de una motosierra y un hacha y no sé por qué pensé en usted.
Saludos
Gracias por los comentarios a todos, y saludos. No respondo en detalle porque me duele la mano.
hola
kien es el hijo
del diablo
hoy
mas k demin
o porfa
kien mas
wawarawarawarawarawarawarawarawara
llalallallalal
kien es el hijo del
diabño
o de la jun aaa¿????????
kien es
el toto e
estupido
hijo del
”diablo”