Bueno, sí, más de una semana pasó desde el último artículo, pero es que me enfermé. Y mientras escribo sigo achacado de algo curioso y que por primera vez me sucede, ya que estoy disfónico tras haber estado completamente afónico. Lo que el viernes por la mañana se exhibió como una molestia en todo el cuerpo (ya saben, cuando uno se siente “gelatinoso” o “blandito” y próximo a engriparse) terminó traduciéndose en una angina. Para cuando dieron las tres de la tarde del lunes ya estaba yo más silencioso que Alicia Muñiz después de su última discusión con Carlos Monzón.
Perdí la voz.
El atender el teléfono es parte importante de mis labores diarias. Temporalmente inhabilitado de utilizar mi hermosa voz, por más diestro que me encuentre a la hora de hacer las tareas administrativas restantes, en mi puesto de trabajo –dicen- no vale la pena tenerme dando lástima y es por eso que mis superiores me han obligado a quedarme en casa. Podría decir que no la estoy pasando del todo mal, pero lo cierto es que la estuve pasando mal. Me aburría. Súmenle a eso el hecho de que desde que me enteré que tengo cálculos en la vesícula camino despacito y trato de pasarme quieto la mayor cantidad de tiempo posible a fin de que dos piedras grandotas no vayan a golpearse mientras están embebidas en todos esos gases y líquidos inflamables de mis tripas generando una chispa y ocasionándome la muerte por combustión espontánea.
Allí estaba yo, sin hablar, sometiéndome casi engorrosamente a la sobreprotección de mi madre, que me ve enfermo al borde del paroxismo gracias a que, según dice ella, tengo las orejas medio pálidas y eso debe ser un síntoma de anemia o algo así. Me trajo facturas y una jarra de té con leche. También un poco de leña, a fin de que pudiese encender yo la chimenea. Ah, cuando decía eso de que “la estuve pasando mal”, mentía. Me encanta quedarme en casa así sea recibiendo descargas eléctricas en las encías, y descubrí que se pueden hacer un montón de cosas además de buches y gárgaras con ese extraño líquido verde que me recetaron y que me deja toda la boca adormecida una vez cada ocho horas, o acumular trabajo al punto de que no sé si quiero volver a trabajar realmente, o tener pesadillas en las que un cálculo biliar filoso me corta los genitales desde adentro. O darle a los videojuegos. O comer mocos de gusto metálico.
Y ya no me duele la garganta, pero lo que más me llamó la atención fue que el médico que me atendió habló de una “epidemia”. Aparentemente, la gripe, angina y esas cosas están afectando a muchos pobres diablos, entre los que seguro se encuentran muchos de ustedes, mis bienamados lectores. A sabiendas de que hay cosas que están funcionando para mí, les haré unas buenas recomendaciones.
1- Léanse el Eternauta aunque la tapa con el tipo vestido de buzo les parezca estúpida en un primer momento. Mi novia me prestó la versión original completa (de Oesterheld y Solano López) y la verdad es que lo disfruté muchísimo. Me tomó unas tres horas, pero de principio a fin es una historia riquísima. Al momento de aparecer debe haberle partido el bocho a todo el mundo, y me haría muy feliz que alguien se dignase a filmar la película con actores. Yo sugiero a Federico D´Elía para el papel principal, ustedes (los que lo hayan leído) ayúdenme con el resto.
2- Afilen todos sus cuchillos. Yo se hacerlo con relativo éxito debido a que forma parte de mis pasatiempos indirectamente. Aquí les va un paso a paso. Siempre con la hoja hacia delante y en un ángulo de 20 grados en relación con la piedra de afilado (pueden conseguirse una piedra mixta: gruesa de un lado y fina del otro) se realizan movimientos circulares parejos, lubricando con agua o un aceite ligero. Es importante mantener el ángulo y hacer la misma cantidad de pasadas de cada lado de la hoja. Para alinear el filo recomiendo un cuero de peluquero (no lo tomen literalmente), una chaira de cerámica, una de acero (lisa, no ranurada) o en su defecto un pedazo de mármol. Hay quienes optan por invertir algún dinerito en afiladores de diamante artificial (cuestan cincuenta pesos mínimo, mientras que la piedra china cuesta cinco y zafa), pero la verdad es que yo no he sabido de que se obtengan tan grandiosos resultados con ellos. Un pulido fino de emergencia puede hacerse con una lija al agua para madera, del número 360 o 400. Obviamente, el acero inoxidable es más blando que el acero al carbono y requiere menos cuidados posteriores, pero se desafila más rápido. Recomiendo en estos casos un ángulo de 30°.
3- Aprovechen que van a modificar sus horarios de sueño y denle una chance a alguna película de esas que el cable da a las dos de la mañana. En mi caso, la elegida fue “Vuelta en U”, con Sean Penn, Jennifer López, Nick Nolte y otros más. No sé si habrá sido a causa de que estaba medio dormido o de que no sé hacer gárgaras y siempre termino tomando por lo menos la mitad del liquido verde de los buches, pero la verdad es que me encantó. El hermano de River Phoenix me cae simpático en serio y te da ganas de prenderlos fuego a todos, especialmente a Billy Bob Thornton. No era tan fea Jennifer Lopez en esta película.
4- Desperdicien muy buenos temas para escribir artículos en su blog. Mírenme a mí: me vengo a alejar de la PC y allá afuera se muere el doctor Socolinsky, un abogado loco se agarra a tiros con la policía al estilo Jean Reno, Tigre asciende a la Primera División del fútbol argentino con muerto incluido, Mauricio Macri es electo Jefe de Gobierno, resultó que Blumberg no era ingeniero, el gobierno planea cortar la luz en las autopistas a fin de limitar la escasez energética, etc., etc., etc.… cualquier cosa que ahora pudiese escribir y publicar a posteriori resultaría desfasada y es por eso que vamos a pretender que no pasó nada.
5- Hagan pesto. Se toma un morterito, se tira dentro un poco de ajo, perejil, albahaca, piñones (las nueces de la isla funcionan y salen diez veces más baratas) aceite de oliva y queso rallado. Luego (tipo seis de la tarde) lo sientan a uno junto a la chimenea y le dicen: “hacé eso, dale, que a la noche comemos fideos”. Y uno, que está al pedo y no le teme a la humillación, machaca, machaca, machaca y hace pesto. Sé que la foto es de Jennifer Connelly y no tiene nada que ver con los fideos con pesto, pero dejo a criterio de los lectores masculinos si quieren que la cambie por una que sea efectivamente de fideos con pesto. Yo me quedo con Jennifer Connelly, pero en una de esas ustedes son medio amaneraditos, no sé, no viene al caso tampoco… un hombre de verdad come tuco hirviendo, directamente de la cacerola y con una cuchara, sin fideos. No pesto.
Y hasta acá, basta. ¿Qué hacen ustedes cuando se enferman? ¿Se enferman?
Cuando estoy enfermo, en lo que menos pienso es en afilar cuchillos o comer fideos con pesto, tampoco puedo leer ni escribir y escasamente le presto atención a alguna película. Vegeto pensando en lo bueno que era estar sano y me maldigo por no haberme dado cuenta que hubiera estado bueno detenerse en algún momento del día y hacerlo consciente con alguna frase del tipo: qué rico que es respirar este aire sin ningún obstáculo! qué bueno poder llegar hastá acá sin dolor en las articulaciones! qué fantástico comer como cerdo y seguir en pie! qué puras que se ofrecen las sensaciones visuales y auditivas sin que la cabeza estalle! Pero eso me sucede una vez cada 300 años, así que todavía no he podido incorporar la lección.
armar el hipotético elenco dle eternauta ha sido el divertimento para esperar el colectivo de mi grupo d emaigos por AÑOS.
Me alegra decir que nosotros también habíamos electo a Federico d’Elia, siempre y cuando se internara en un gimnasio un tiempo. Habíamos puesto al Gordo Casero como Favalli, y al tipo ese que falsifica estampillas en Nueve Reinas para el viejito que sale y se muere enseguida.
Habíamos puesto a Nicolás Cabré como el jovencito que encuentran en el negocio, pero me parece que nos crecieron lo enanos
Yo me pongo a ver canales de comida. Me pongo a hacer brownies, o pancitos… y pesto también… ordeno libros, los leo… videojuegos… invento formas de alcanzarme las cosas sin salir de la cama… cronometro mis idas al baño…
Es todo un mundo nuevo eso de rascarse…
en fin, le agradezco esos maravillosos consejos para afilar cuchillos, desde mi abuelo que nadie me impartía conocimientos tan útiles, ud es un hombre caramba! Faaaa, cómo habrá quedado ese pesto!!!!
besos
Walterio: No te das cuenta de que los querías tanto hasta que ls extrañás… que desgracia. Cuanto lo siento. No somos nada.
Joaco: A mí me gustaría un buen Rodolfo Ranni (de hace 20 años) como Favalli. En realidad hay varios actores que se pasaron de época. Pero Pablo y cabré podrían ser, daba el corte negrito.
Ahora… en una de esas da para que Mariano Martinez sea el otro personaje, el más crecido, el valiente ese que no me acuerdo el nombre.
Norman Brisky tiene que hacer del “Mano” viejo.
Caliope: No sabe usted cuan hombre soy. A veces, hasta eructo.
sos un enfermo.
Yo ando pretendiendo engriparme para pasar un par de días en la cama, pero no sé que le pasa a mis defensas que están extremadamente altas este año,y han caido todos mis compañeros de laburo menos yo… No me pasa un poco de gripe por el ciberespacio????
Definitivamente tengo que leer El Eternauta..
Lo mejor de cuando se está enfermo es poder dormir.. claro, cuando no se cuentan con 40º como me pasó la última vez. Pero dormir es tan grandioso.. se recuperan los meses en los que, por lo que cuerno sea, se duermen, apróximadamente, de 4 a 5 horas diarias..
Y también, el estar enfermo sirve para darse cuenta la bosta que pasan por televisión.. cuando uno no tiene otra cosa que hacer..
A ver si recupera la salud del todo, Mantis.
Por la radio pasan la publicidad de unos fascículos que van a venir con el diario La Nación. El gancho es “¿Querés conocer como funciona una máquina perfecta?”. ¡Se refieren al cuerpo humano! Igual, en general todas las publicidades parten de una premisa errónea.
El Eternauta es lo único que me hace mantener mi ciudadanía argentina.
Saludos Mantis, y que se mejore.
PD: El ángulo para las hojas de acero inoxidable es de 23º 20′
Que buena que está Jennifer Connelly…
¿23° 20′? No, debe ser 23° 44′, que es el ángulo de inclinación del eje terrestre.
¡Paren las piedras! En realida la inclinación del eje es 23.44°, o sea 23° 27′. Ahora sí todo tiene sentido.
La segunda parte del Eternauta, contra eso de que “segundas partes nunca fueron buenas”, está también muy buena. No será Terminator 2, pero da para leerla cómodamente sano o enfermo.
Mantis, estoy completmente de acuerdo con lo de la foto de Jennifer Connelly. Debería hacerse más uso de su figura. Mucho más. Desde ahora, propongo que cualquier material fotográfico del que se haga mención (desde vacas pastando, la tumba de perón hasta un buda autoinmolándose en el fuego), sea automáticamente deshechado y suplantado por alguna imagen de esta despampanante fémina. Incluso se podría comenzar a crear emoticones con la cara de la Jennifer, a modo de poder incluir sus fotos en el texto mismo, y así poder dejar de desaprovechar valioso espacio en el que podría deleitarnos con su hermosísima prescencia.
Bueno, era solo una sugerencia.
Niv: Dígalo en inglés, que el ser y estar son lo mismo y no suena tan fuerte.
Gripe: Así empezó eso de los virus por internet. Tómese un troyano y cuénteme.
Dan: Lo más lindo es el no hacer nada sin culpa. Sí.
Q: La máquina perfecta es Jennifer Connelly. Mire la foto.
Oni: No, porque así el filo te dura poco y terminás comiendo cuchillo muy rápido.
Eze: Ajá.
Sacarías: A esa longitud se afilan las montañas.
Cosmo: He leído que no es tan precisa como la primera, pero tengo pensado conseguirla.
Agustín Kanopa: Yo tengo pensado dibujármela en la parte de adentro de los anteojos, para verla todo el tiempo.
Saludos a todos.
Hace dos años que mis defensas cumplen más o menos con su cometido… Si bien tengo faringitis cada dos meses, nunca involucra fiebre ni cama.
Por suerte… ya que cuando estoy enferma de manera completa (esto es, con unos 38.5º) lloro, lloro, lloro y lloro. Todo el tiempo…
Le recomiendo mandar a Bruce Willis a su vesícula y que le explote esas piedras de una vez, antes de que ocurra una catástrofe.
De chica me enfermaba una vez por año con una linda angina, casi siempre. De adolescente, el pico más alto de mi carrera contra el sistema inmunológico fue el verano del sarampión, con delirio febril incluido. Desde que soy madre, adhiero al Plan Gripal Quinquenal, por lo que no me toca hasta 2008.
No puedo usar esos tres días de reposo para nada que no sea dormir. Usted es como mi madre y mi hermano, que con 39º andan haciendo sus cosas sintiendo un leve malestar.
Norman brisky! como no se me ocurrió: para favalli me sigo quedando con Casero, pero porque me gusta ver a casero actuando serio.
Por suerte la gente de Grandes Éxitos me mandó un par de Colaboraciones, lo cual hace que la del señor Fucile no amedrente tanto a los jóvenes dibujadores que pululan por ahí
Carolinita: A las piedras las estoy tratando con un te que se llama “rompepiedras”. Es una corteza de árbol de sabor inconcluso.
Eli: No es que sea yo un”trabajador”, es que en realidad no cambio mis hábitos y comportamientos mas ao menos hasta que me sale sangre de algún lado, o me quedo ciego, etc. Digamos que no sucumbo ante los malestares, no les doy bola sino hasta que se hacen insostenibles.
Joaco: Ayer, conversando con mi novia, nos pusimos de acuerdo en que si se hiciese la película, Darín debería tener un papel, cualquiera. Se me ocurre el del Mayor, pero sería muy chiquito, poca cosa.
Mantis:
¿Cómo es eso del Chinchu? ¿Dónde está?¿Te lo sacó Angelina???
Podría decirte que me asusta un poco tanta info de afilado de cuchillos pero teniendo en cuenta que una vez pedí como regalo de navidad un juego completo de cuchillas de acero (para uso culinario) creo que no puedo decir más que gracias por los datos útiles para el mantenimiento de las mismas.
A mí me pasó lo contrario a lo tuyo en mis vacaciones. Me quedé en casa porque no tenía un mango y estaba saliendo de un estado migrañoso muy grave. El Doc me dio corticoides para disminuir el dolor y el efecto fue fatal. Andaba a mil y despierta las 24 horas. En una semana sólo dormí 4 horas en total y no recuerdo mucho de lo que hice en ese estado pero ordené toda la casa, saqué el carnet de conducir y fui a buscar la tarjeta verde de mi auto al registro. Viste Vecinos Invasores o La verdadera historia de Caperucita Roja? En ambas pelis animadas hay una ardillita que se pone como estuve yo, pero ellas sólo tomaron energizantes y café.
Debe haber quedado usted como Beavis cuando se convierte en “Cornholio”.
Jajajajajaja, bastante parecido.
(Ya lei el Eternauta cuando tenía 12 años y lo volvi a leer a los 15 y a los 16)
Dígale a los de la AFIP, si no pueden sacarle las piedras. Digo… Con tanta propaganda, si no pueden venir 2 cavernícolas (Por internet), meterse dentro suyo y sacarle dos piedritas… Ahora si… espero que no les guste el lugar… A ver si termina con una civilización onda Egipto antiguo dentro suyo :-|
Recuperese Mantis Pagana (Chiste malo)
Cállese, Helìas, que estoy descubriendo la expansiòn del Age of Empires II y ahì con dos rocas y dos tablitas te hacès una tapera bastante decente.
Buenísima foto de John Rambo, te la compro.
Atenti! hago la cordial invitación a cualquiera que lea esto a que entre al infame blog http://lagentesedivierte.blogspot.com porque se está llevando a cabo una votación muy seria, y se necesitan opiniones varias y variadas. La van a pasar re bien. Chau
Señor Mantis y todos los que hablan de enfermedades, no sé de qué se quejan, a mi me vino hemorroides justo la primer semana en que empecé a salir con una chica (obviamente no le conté absolutamente nada del asunto). Era muy dificil mantener la entereza, principalmente por ese molesto dolor que me torturaba constantemente a excepcion de cuando estaba sentado sobre varios almohadones. Las cosas no funcionaron. Aparentemente, no le gustó descubrir que era un tipo bastante “sedentario”
Marquitos: Que bueno, yo estoy buscando albañil.
Agustin Kampa: Yo le hubiese dicho que era gay hasta antes de conocerla, y que ella me había cambiado la vida y hecho sentir cosas que no eran para mí. Eso habría explicado todo.
A mí me pasa que cuando estoy auqejado de alguna dolencia me imagino que tener alguna otra debe ser preferible. Por ejemplo, cuando tengo dolor de garganta, me imagino que sería preferible tener, yo que sé, diarrea. Y cuando tengo diarrea me supongo que preferiría tener gripe. Soy una persona indecisa.