Me molesta que la gente diga que la vida es dura. Resulta evidente: si vivir fuera una tarea más fácil de llevar a cabo, todos estaríamos vivos.
A nadie le parece que las guerras, el hambre y las pestes incurables sean algo bueno o digno de perpetuarse. El hombre es una criatura despreciable, siempre y cuando se considere que su legado está compuesto únicamente por dos claros elementos: muerte y destrucción. Cada vez son más los muertos, y más lo que se destruye.
Ahora bien, hoy en día hay más seres humanos vivos de los que se pueda haber tenido registro antes. Y hasta nacen y sobreviven criaturas de menos de 300 gramos. Hay más gente viva que nunca. ¿No alcanza con eso para que el saldo sea positivo?