Me opongo a que se envíen veinte mil muchachos más a Medio Oriente, a morir porque el aire es gratis. Pero oponerme a un plan sin proponer una alternativa sería irresponsable.
Veámoslo de la siguiente manera. George Bush y los Estados Unidos de América dejaron en claro que definitivamente pueden invadir y destruir cualquier país que les venga en gana, porque la Organización de las Naciones Unidas está dibujada con crayones. E Irak demostró que ningún paisito de morondanga puede ser ocupado por un gigante militar así nomás, sin lamentables –y altos- costos, tanto en lo económico como en lo político y humano, ya que siempre se las arreglará para conseguir armas y defenderse, o planear atentados espectaculares y aterrorizar a más de uno.
Se me hace que dejar las cosas así como están no sería tan malo.