Parece mentira, pero el tocadiscos todavía funciona. Debe haberse salvado en la mudanza a la nueva versión de Blogger.
De no ser por este blog, mi amo jamás me habría adoptado y yo todavía estaría en África bebiendo cagadera de mono, directamente del envase a fin de no desperdiciar nada. Y créanme si les digo que hay poco glamour en ello. Y todavía menos calcio.
Damos Pen@ me necesita, y acá estoy. Pero debo confesarles que mi amo se encuentra pasando por una extraña amalgama espiritual, mitad “juntando mierda y vuelvo y son todos putos” y mitad “Buaaahhh… con los bueno que era el chiste del semáforo de carne… funcionaba en tantos niveles”.
Es por eso que le voy a dedicar este tema, para que baje los brazos, siente cabeza y no se meta en quilombos.
Gracias por los saluditos. Disfruten el fin de semana.