En nombre de todo lo que es santo voy a pedirles que lean y se informen acerca de la probable inclusión de tres nuevos planetas al Sistema Solar. Este link sirve bastante y yo estoy muy nervioso como para seguir buscando otros o explicar el asunto detalladamente:
Porque siéntome de golpe un dinosaurio. Apenas mi hijo (que todavía no es siquiera uno de los diez o doce espermatozoides que buceando acelerados se estrolan incansablemente en lo más íntimo de mi tibia masculinidad) empiece a hacerme preguntas acerca del Universo, yo podría encontrarme manteniendo la siguiente conversación:
Mantis Jr.: -Papaaaaaaá, ¿Cuál es el planeta más cercano a Ceres?
Yo (gordo, pelado y con bigote): -Pffff… No me acuerdo, fijate en aquel libro.
Mantis Jr.: -Ufa, ¿no te acordás o me querés obligar a buscar en el libro?
Yo: -Es que antes, cuando yo tenía tu edad, los planetas no eran doce; eran nueve.
Mantis Jr.: -Jajaja… ¿Nueve planetas? ¿Y cuales eran los que no habían descubierto?
Yo: -Caronte, Ceres y Xena.
Mantis Jr.: -Jajajaja… y la Luna, ¿ya la habían encontrado?
Yo: -Sí, hijo, no te burles de tu padre.
Mantis Jr.: -¿Y era plana la Tierra?
Yo: -…
Mantis Jr. (abrazándome y riendo): -Fuaaa… ¡Sos un viejito! Pero igual te quiero mucho.
Yo:- Yo también te quiero mucho.
Mantis Jr. (soltándome): -Mejor le pregunto a Mamá, que es más vieja todavía pero seguro que sabe.
Yo: (empujándolo) - Y vos sos un boludito, ¿De qué te la das? ¿Querés pelear?
Mantis Jr. (levantando el almohadón de un sillón y sacando de allí un puñal alguna vez perteneciente a Ciriaco Cuitiño, líder de la policía Rosista): -He estado esperando este momento desde siempre, maldito unitario, enemigo de la patria…
Yo (tomando de la pared más cercana una escopeta de corredera): -Te veré en el Infierno…
Es como escaparle al pasado volviéndose el mismo, que se yo. Tener nuevos planetas a disponibilidad me da “cosa” (náusea, si se quiere), más aún cuando pienso en que todavía no conozco Quilmes, o Carapachay. Sin embargo, y en otro orden de cosas, opino que Caronte es un muy buen nombre -cuando no el mejor- para un planeta.