El post anterior se pagó solo. Estoy considerando, entonces, -y con conocimiento de que varios se ofrecieron a hacerme el aguante contra la panadera italiana a la cual ya le robé un alfajor éste sábado- la posibilidad de reclutar a todos los lectores y/o visitantes ocasionales de Damos Pen@ que posean el mismo don, para formar una suerte de fuerza especial de elite. Yo sería el jefe, un dictador, obviamente, y el resto, mi ejército. Los lectores más veteranos o de mejor condición física ocuparían posiciones de mayor rango. Y los no tan invulnerables que quieran sumarse a nuestras filas también serán bienvenidos, los pondré a hacer algo seguramente; me encanta dar órdenes. Pero ojo: hay que fijarse en los beneficios, tampoco van a recibir poco a cambio de mi protección, sponseoreo y/o apoyo logístico.
Imagínese: Usted termina amenazando físicamente a alguien en una discusión y esa persona le responde algo así como: “¿Vos y cuantos más?”, entonces usted saca la fotografía que lleva en la billetera (que nos tomamos todos juntos, marchando y entonando cánticos en una plaza, luciendo fusiles, espadas y las remeras de Damos Pen@) y replica: “Yo y todos estos más, hippie”. O “ingenierucho”. O “Zurdito”. O “Conserva”. O “Negro-chorro”, en fin, cualquiera sea apodo despectivo que pueda ponérsele a quien ose enfrentársenos. Luego toma una botella y la rompe contra el canto de algo que haya en el lugar dónde se encuentren, para demostrar que no teme degollarlo como a un chancho e ir preso. Y luego lo escupe, si es que sabe hacerlo (ya tratamos este tema sobradamente en un post anterior).
No hace falta aclarar que conviene que la botella sea de vidrio y que usted la lleve encima, porque si se le arma quilombo en una cerrajería o en el pasillo de fiambres del Carrefour, mucha botella a mano no va a tener. Y sí, ya sé que lo correcto sería decir “todos estos y yo”, pero es necesario el énfasis en la primera persona, por lo menos, hasta que lleguen los refuerzos.
Se aceptan sugerencias, donaciones y espíritus intrépidos.