¿Por qué hay allí tantos artículos publicados?
Porque fue por aquel entonces que llevé a cabo la mudanza desde Blogger. Bueno, yo no, mi esclavo. Luego descubrí que podía importar todo directamente y para ese entonces ya estaba hecho el daño. Elegir, borrar y editar cada artículo me consumiría un tiempo del que verdaderamente no dispongo porque me lo gasté todo mudando los artículos uno a uno, y al negrito Chinchulín lo tengo en paro docente, por lo que por ahora, la cosa se va a quedar así, con un montón de duplicados.
El Damos Pen@ de Blogger tenía unos 322 artículos. Más los 5 artículos no repetidos que se escribieron en WordPress desde el 22 de marzo (dia del estreno en WordPress). Más los 6 artículos que publiqué a la fecha. O sea: 322+6+5= el artículo titulado “Homicidio Muerte Matar” es en verdad el n° 333. Lo que se me hace de buen augurio o algo así.
En cualquier caso, si lo que usted busca es un artículo en partícular, el buscador del costado funciona de maravillas. Y si no, cualquier cosa, me escribe un mail y me pregunta.
Actualizo para mí mismo: el post llamado “Matador” y publicado el 27 de Septiembre de 2007 es el 387, y el blog anda cerca de las 198.068 visitas, cosa que me satisface bastante considerando que van dos años y dos meses de instalado el pituto contador y por ahora no subí pornografía.
El artículo de hoy (“El momento más feliz de mi vida”) es el nº 520. Acabo de hacer la suma, caramba.
¿No ha pensado mudar todo al formato libro? Con ‘todo’ me refiero a los artículos, no creo que entren los muebles, el auto, la computadora, el baño y demás trastos en un libro. Aunque dicen que el saber no ocupa lugar, dicen. Además yo lo compraría.
Nadie me lo ha propuesto. Pero supongo que diría que “sí” de un modo casi instantáneo, ya que sacar un libro me ayudaría en mi tarea de acabar de una vez por todas con el medio ambiente.
No es broma. Aunque habría que hacer una selección… hay algunos de los cuales estoy efectivamente orgulloso, y que me olvido de haber escrito y me causan mucha gracia cuando los releo buscando algo.
Esos son los “buenos”.